- El Papa, cumplirá 82 años en mayo próximo
- En raras ocasiones camina, siempre ayudado por un bastón
AFP
CIUDAD DEL VATICANO.- El Papa Juan Papa II, enfermo y con problemas para caminar, iniciará una Semana Santa difícil, debido a sus dificultades para desplazarse.
Gracias al ingenio de sus colaboradores, el Papa pudo ayer, presidir la tradicional audiencia semanal junto con numerosos fieles provenientes de todo el mundo.
Instalado sobre una nueva tarima móvil color caoba, Juan Pablo II pudo recorrer los corredores de la enorme sala de audiencias del Vaticano, saludando y dando la mano a numerosos peregrinos, como solía hacerlo al inicio de su pontificado.
Juan Pablo II, apareció durante la audiencia general en mucho mejor estado físico con respecto al domingo pasado, cuando tuvo que renunciar a celebrar la misa de Ramos para evitar los desplazamientos.
El Papa pudo subir los diez peldaños que conducen al trono, apoyándose al pasamanos de la tarima y al término de la audiencia no tuvo que bajar los peldaños, ya que fue conducido directamente a su automóvil con la tarima de ruedas, empujada por dos asistentes, quienes eran llamados antiguamente “sediari”, ya que se ocupaban exclusivamente de la silla papal.
Curiosamente, fue Juan Pablo II el que eliminó de las ceremonias a los asistentes, cuando fue elegido pontífice en 1978, a los 58 años, y brillaba por su juventud y pasión por los deportes.
En los últimos años, el Papa, que en mayo cumplirá 82 años, entraba a la sala para las audiencias desde una puerta lateral, por lo que caminaba sólo algunos pasos para llegar al trono.
DOLOR ARTRíTICO
Las precauciones tomadas para ayudar a Juan Pablo II, que cojea cada vez más, y que en las últimas semanas sufre por un agudo dolor artrítico en la rodilla derecha, demuestran que el Papa no tiene alguna intención de renunciar a su cargo, como algunos cardenales le han sugerido, según escribió el escritor católico Vittorio Messori, amigo personal del pontífice.
Este año el Papa tiene programado cumplir varias visitas al exterior, entre ellas a Bulgaria y Azerbaijan (del 22 al 27 de mayo), a Canadá, México y Guatemala (del 25 de julio al 1 de agosto) y pasar sus vacaciones a mediados de agosto en Polonia, su tierra natal.
AYUDA DE UN CARDENAL
El Papa Juan Pablo II tiene previsto celebrar todos los ritos de la Semana Santa, comenzando hoy Jueves Santo, con la misa crismal y la de la Ultima Cena, pero en algunos de ellos puede ser ayudado por un cardenal, como ocurrió el Domingo de Ramos, día en que presidió pero no ofició la misa.
Así lo dijo monseñor Piero Marini, maestro de ceremonias del Vaticano, en declaraciones Radio Vaticano en las que se refirió a los dolores de artrosis en la rodilla derecha que padece el Pontífice y el reposo aconsejado por los médicos.
Marini dijo que el Papa tiene previsto oficiar personalmente la Misa de la Cena del Señor del Jueves Santo, en la que tradicionalmente lava los pies a doce presbíteros, pero que si los dolores persisten, “podría repetirse” lo ocurrido el Domingo de Ramos, día en que presidió pero no ofició la misa.
La Oficina de las Celebraciones Litúrgicas, según Marini, ya ha “previsto” la eventualidad de la ayuda de un cardenal, sobre todo para la misa crismal del Jueves Santo y para los oficios del Viernes Santo.
El objetivo es evitar al Papa que tenga que subir y bajar los escalones del altar mayor de la basílica de San Pedro.
El Pontífice oficiará la liturgia de la palabra, mientras que de la consagración y distribución de la comunión se encargaría un cardenal.
VARIAS OPERACIONES
Débil, inmovilizado, Juan Pablo II, que sufre además de la enfermedad de Parkinson y ha sido operado seis veces, entre ellas en la cabeza del fémur, se desplaza sólo en automóvil, en ascensor o con las nuevas tarimas móviles. En raras ocasiones camina, siempre ayudado por un bastón, por orden de su médico personal, Renato Buzzonetti.