- ¿Será Mayorga el quinto nica en coronarse?
Edgard Tijerino M. [email protected]
Un total de siete big leaguers y cuatro campeones mundiales de boxeo. Ésa es la realeza de nuestro deporte, sin obviar a Michelle Richardson, que obtuvo una medalla de plata olímpica, aunque compitiendo con otro uniforme por culpa nuestra, no de ella; a Orlando Vásquez, ganador a pulso de 9 medallas Panamericanas en Pesas; al astro del taco, Arturo Bone, quien estuvo entre los mejores del mundo en carambolas a tres bandas y otros como Róger Mayorga y Salvador Dubois.
No busquen más. Eso es todo lo que hemos producido contra viento y marea en un deporte por siempre abandonado. Y entre los siete big leaguers y cuatro campeones mundiales de boxeo, ciertos son discutibles, sin alcanzar la dimensión deseada, pero llegaron y eso finalmente es lo que importa.
Ricardo Mayorga intentará el sábado en Reading, Pensilvania, convertirse en el quinto nica con una corona de boxeo y entrar en el grupo de “la realeza”. Su misión es, derrotar al guyanés Andrew Lewis y arrebatarle el cinturón AMB de las 147 libras.
De triunfar contra pronóstico, no sería Mayorga un campeón tan sorprendente como lo fueron Eddie Gazo y Adonis Rivas y casi lo es Genaro Ríos. Mayorga es impetuoso, temerario y tiene punch. Lewis es un boxeador bien construido, se asegura que dispone de talento y recursos, que es bravo y aguanta, pero estará a riesgo frente a un desordenado, violento y peligroso Mayorga.
La historia del boxeo está salpicada de golpes imprevistos, de desbordes sorprendentes, de victorias que nos aturden. Recuerdo cuando titulamos en primera página “A ver Gazo, ¿por qué no?”, y aunque ni nosotros lo considerábamos viable, ocurrió en 1977.
El guyanés Andrew Lewis, parece ansioso. Su batalla contra el reloj, es explicable: se coronó campeón mundial welter AMB el 17 de febrero del 2001 derrotando a James Page por KOT en el séptimo. En ese momento, con 30 años encima, una edad presionante, decidió poner el pie sobre el acelerador. El 28 de abril defendió el cinturón derrotando a Larry Marks por puntos en Nueva York y en julio, tres meses después, fue frustrado por el choque de cabezas con Mayorga. Él piensa que resolverá al nica y se lanzará en busca de rivales gruesos que le proporcionen gruesas bolsas.
¿Cómo valorar la posibilidad de ver a Ricardo Mayorga, nacido en Granada en octubre de 1973, convertirse en el quinto nica campeón mundial de boxeo?
Enfrentando una serie de factores adversos como la falta de una intensa preparación y el cambio de adiestrador, Mayorga pretende lanzarse al asalto de Lewis, apoyándose en su capacidad de agresión y poder paralizante. Intentará vencer por un golpe de nocaut o una ofensiva agobiante. Él no es púgil de ribetes técnicos ni de trazar planes para ir acumulando puntos.
Lewis está invicto en 23 combates, en tanto Mayorga tiene 27 peleas con 22 victorias, 20 por nocaut, un empate con Diosbelys Hurtado, tres derrotas y la sin decisión ante Lewis.
Los tres minutos del primer duelo, fueron insuficientes para imaginarnos qué puede pasar el sábado en Reading, Pensilvania… Lewis y boxea y Mayorga pega. Se reactiva pues, la vieja polémica.
LOS CUATRO NICAS
El primer nica en coronarse fue Alexis Arguello en noviembre de 1974, saliendo de entre una complicada telaraña tejida por Rubén Olivares, para apuntarse un nocaut estrepitoso, todavía comentado en los alrededores del Forum de Inglewood, precisamente en Los Angeles.
El segundo triunfo de campeonato mundial, tan inesperado como ver caer en rayo en una botella, fue obra del mediano junior Eddie Gazo en marzo de 1977, derrotando al aparentemente vigoroso y supuestamente fiero argentino, Miguel Angel Castellini, en el Estadio Nacional.
El tercero, Rosendo Alvarez… No era favorito el mini-mosca frente a un campeón invicto, consistente y en plenitud como Chana Porpain, pero desplegando una agresividad sin pausas y más habriento que un león en búsqueda desesperada de una presa, superó por puntos en diciembre de 1995 al tailandés en Bangkok
El cuarto, tan sorprendente como la aparición de una de las Pirámides de Egipto en cualquiera de las rotondas capitalinas, fue conseguido por el super-mosca Adonis Rivas en el Hotel Hard Rock en Las Vegas, en noviembre de 1999, fabricando una victoria por puntos sobre Diego “El Pelucho” Morales.