Edgard Rodríguez C.Enviado especial [email protected]
CLEARWATER, FLA.- Larry Bowa sigue dando mil vueltas pero “los hechos son testarudos”, como diría Lenín. Así que mientras Brett Myers se reinstala en las menores y David Coggin dice estar dispuesto a ir al bullpen, Vicente Padilla está listo para iniciar juegos.
“Yo creo que lo he demostrado”, dice Padilla sin alarde, pero con la firmeza que volvió a mostrar su recta la tarde del sábado, cuando bajo un ardiente sol, cruzó a Ken Griffey Jr. y a tres Rojos más rumbo a otra gran faena en la primavera.
Cuando Padilla se introdujo en el clubhouse del estadio “Ed Smith” de Sarasota, los periodistas fueron tras él mientras se cambiaba ropa. Las preguntas salieron de todos los ángulos y aunque con parquedad, el nica las fue descifrando.
¿Te sientes seguro como quinto abridor?, le consultaron.
“Mientras el manager no me lo diga no me sentiré fijo. Yo sencillamente seguiré trabajando para ganarme ese puesto”, respondió el nica.
Pero una vez de regreso en el campamento de los Filis, le presenté esa misma inquietud a Vicente y la respuesta fue distinta.
“Uno tiene que manejar las cosas con calma, pero para mí me he ganado ese puesto y he probado que puedo hacer el trabajo, pero voy a esperar que me lo hagan saber oficialmente. Mientras tanto, seguiré luchando”.
Al parecer eso es lo que desean los Filis, que siga luchando, pero tal como se lo comentaba uno de los coaches a Juan Agosto, otrora lanzador de las Mayores y ahora agente de jugadores, ese puesto ya se lo ganó.
“Los Filis no quieren que baje el gas en la preparación para que pueda resistir una temporada larga como la que viene. Y creo que hacen bien. Han mantenido la competitividad en el equipo y eso es valioso”, agrega Agosto.
¿15 VICTORIAS?
Y “aquí entre nos”, como nuestro suplemento, Padilla hasta está haciendo sus planes para la campaña venidera.
“Un buen año es ganar siempre más de diez juegos y creo que con un poco de suerte y la ayuda de Dios eso es posible. Ahora, ¿te imaginas ganar 15 juegos? Eso sería tremendo y no se trata de algo inalcanzable”, piensa Vicente.
Ciertamente, en esta época de alta competencia y especialización en el pitcheo, ganar más de 10 partidos te hace un lanzador decente.
Pero por lo visto, Padilla aspira a algo más que eso, es decir, a unos 15 éxitos, lo que sería fabuloso. Ya veremos si es capaz.