Rodolfo Delgado Romero y Leonel Marín McEwan
Con el presente artículo queremos presentar aportes a la búsqueda de soluciones al problema cafetalero, que es de interés nacional por su peso en la generación de empleo, en las exportaciones, en el consumo interno, en preservar el medio ambiente, multiplicador de transacciones bancarias de negocios, estímulo al comercio y al consumo de las familias. La caficultura está en crisis ante la caída de precios internacionales por la sobreoferta de café, resultado de la entrada de nuevos países al mercado del café, como Vietnam nuevo productor y hoy el segundo en el mundo, y a que Brasil ha trasladado sus cafetales a mediana altura, disminuyendo riesgos climáticos, aumentando la oferta de cafetalera.
¿Colapso cafetalero para Centro América igual al colapso algodonero? No, los gobiernos de los otros países centroamericanos han concertado soluciones con los cafetaleros y banqueros. En Nicaragua es aún tema pendiente. El Dr. Arnoldo Alemán dijo el año pasado que “no le veo solución al café” y quedó parqueada la salida. En Nicaragua la situación es de baja en las exportaciones de café, bajas en los ingresos de los productores, no pueden pagar sus deudas bancarias y de suplidores. No hay nuevo financiamiento para labores culturales de café y los plantíos están deteriorándose. Más grave aún, gran parte de las 200 mil familias que viven de la actividad cafetalera están en desempleo y en situación de hambruna. El colapso algodonero para los pequeños países vino después que la URSS y China, pusieran su algodón en oferta en el mercado mundial, después de décadas de consumirlo internamente en vestimentas en serie, pueden seguir produciendo algodón por rendimientos de escala que no lo pueden lograr países pequeños. A eso se agrega el auge de la tela sintética que ha bajado el precio del algodón. Buscar soluciones integrales a Occidente después del colapso algodonero es urgente, pero no objeto de este artículo.
Del café no se puede hablar de colapso, como en el algodón: i) Vietnam entra al mercado con calidad de tercera y no podrá cambiar a segunda o primera calidad en 20 años incidiendo menos en los precios de primera, ii) Centroamérica, sobre todo Nicaragua produce calidad superior de café que Brasil, con ventaja de colocación y de precios, iii) hay espacios potenciales de comercio directo que beneficie a los productores en mayor medida si se oferta tostado y iv) hay espacio potencial para aplicar experiencias exitosas en otros países en mejora de rendimiento, en multicultivos, en ecoturismo, en venta de oxígeno. Si se trabaja combinando esas potencialidades hay salida a la crisis actual del café, si no se hace nada sí habrá colapso no sólo económico sino social y ambiental.
El Ing. Enrique Bolaños puede dejar un buen legado presidencial evitando el colapso cafetalero si promueve una concertación nacional con los cafetaleros, banqueros, inversionistas y la cooperación externa. Si en otros países centroamericanos han resuelto, ¿por qué no Nicaragua?
Hay que trabajar todos los involucrados para acordar un plan nacional a largo plazo, con aplicaciones de corto plazo, para solución integral de la caficultura. Serían beneficiarios del programa los productores que se comprometan: i) al cambio cultural en producir café, para mejora de rendimientos por manzana, asociación de productores para tostaduría y capacitarse para comercializar directo en el exterior, ii) mejora de la calidad actual de café, iii) pasar de monocultivo del café a multicultivo, iv) concertar entre todos corredores de ecoturismo y venta de oxígeno. Buscar arreglos para la deuda bancaria con el mismo esquema productivo de monocultivo del café no rompe el círculo de la crisis.
Los componentes de ese programa podrían ser los siguientes:
° Por una única vez obtener como país un préstamo internacional blando con los organismos internacionales presentándolo no sólo para reactivar la actividad de la caficultura sino también para preservar el medio ambiente. Este préstamo sería equivalente a las deudas actuales de los cafetaleros con la banca y suplidores para a la vez prestárselos con el fin de renegociar plazos e intereses con ellos y así ser de nuevo sujetos de crédito. El préstamo del Estado a los cafetaleros sería selectivo a aquéllos que presenten en forma de proyectos lo señalado en párrafo anterior. Otra modalidad es que los cafetaleros obtengan los préstamos con aval del Estado, manteniendo el criterio de selectividad.
° Los cafetaleros que incluyan en sus proyectos objeto de préstamo los componentes de inversión en ecoturismo, beneficiarlos con escudo fiscal igual a la ley actual de estímulo turístico para toda la unidad económica en su conjunto, durante el período de reactivación y sólo estímulo al ecoturismo a posteriori. Sería a la vez una forma de compensarlos por la retención de US$ 35 millones que ellos le reclaman al Estado de los años ochenta, porque independiente de los gobiernos de turno, es el Estado el que les debe ese dinero.
° Proveer asistencia técnica especializada cubierta por los productores para mejorar la calidad del café, a mejorar la productividad por manzana, a potenciar la agroindustrialización de subproductos del café aceptables internacionalmente e impulsar el café orgánico de amplia aceptación en los mercados europeos a buenos precios. Algunos productores nicaragüenses ya están tostando café para venderlo en el exterior y/o produciendo café orgánico.
° Promover el multicultivo en áreas de tierra viables que contribuyan a ampliar la gama de ingresos de los cafetaleros, a la seguridad alimentaria y las exportaciones. Dar asistencia técnica para iniciar con proyectos pilotos el multicultivo con frutas y hortalizas, plantas madereras, ornamentales, aromáticas, medicinales y avicultura, tanto para el mercado nacional e internacional, tomando en cuenta experiencias exitosas en otros países como Costa Rica, en transformación productiva en mercados seguros. Buscar espacios para alianzas entre productores y trabajadores que permitan optimizar los esfuerzos de multicultivo, por ejemplo lo que ya están haciendo algunos cafetaleros en que ellos ponen la tierra e insumos y los trabajadores su fuerza de trabajo y acuerdan de previo una distribución razonable de la cosecha de repollo, plátanos, banano, hasta cultivo permanente como naranjas, limones, etc.
° Convertir las zonas cafetaleras en Zonas de Ecoturismo como decisión de país. Hoy en día Nicaragua tiene el menor riesgo en seguridad ciudadana en Centroamérica, que puede potenciar el ecoturismo el cual puede convertirse en una fuente de ingresos tan importante como del café mismo.
° Los productores que decidan invertir, el Gobierno se comprometa a que en base a un plan de ecoturismo realizar inversión pública de apoyo a la inversión privada ecoturística.
° Promover la obtención internacional de premios por la preservación del medio ambiente que implica la caficultura y lo que se llama “la venta de oxígeno” al conservar los árboles, principalmente en Matagalpa, Jinotega, Estelí y Carazo. Honduras y Costa Rica ya están trabajando en esas gestiones.
Nicaragua se merece la oportunidad de salvar la caficultura con la visión aquí propuesta apoyados en la confianza y la cooperación que debe haber entre todos.
El primero es Director del Instituto de Estudios Nicaragüenses (IEN) y el segundo es Administrador de Empresas, Caficultor.