- Laboratorio Central de Criminalística dará a conocer resultados en esta semana
Alina Lorio L./[email protected]
Dos ciudadanos beliceños identificados como Juan Cancún, de 38 años, y Lamberto White, de 47, pasaron ayer a la orden del Juez Local Unico de Dipilto, Oscar Castillo Bustamante, acusados por el delito de tráfico de estupefacientes, sicotrópicos y otras sustancias controladas.
Cancún y White habían pasado por la frontera de Peñas Blancas el 28 de febrero hacia Liberia, Costa Rica, en un vehículo rojo procedente de Belice, e ingresaron a Nicaragua por la misma frontera el primero de marzo, haciendo estación en Ocotal para salir por el puesto fronterizo de Las Manos la mañana del sábado dos de marzo, según informe policial.
La jefa policial de Nueva Segovia, comisionada Glenda Zavala, dijo que “después de haber contado en el lugar del acontecimiento, una a una, las pastillas de regular tamaño y color café, la Policía Nacional concluyó que se trata de 19,680 tabletas presuntamente de éxtasis.
Los expertos del Laboratorio Central de Criminalística que llegaron a Las Manos a eso de las 11 de la noche de este sábado, hicieron la labor de reconocimiento de la sustancia encontrada.
La comisionada Zavala prefirió no asegurar qué tipo de droga tenían incautada, ya que serán los expertos del Laboratorio de Criminalística, los que determinarán a mediados de la presente semana qué tipo de sustancia pretendían trasladar los dos ciudadanos beliceños.
Reveló que otros cinco bultos de la mercancía contienen 5,519 gramos de otra sustancia que según la prueba de campo, se trata de cocaína. Los hombres llevaban otro bulto muy bien empacado, del que escapa un olor fuerte y parecido al alcanfor, que pesó 858.6 gramos, pero aún no puede decirse con certeza de qué se trata.
Los agentes especulan con la posibilidad que se trate de hachís, una droga resinosa extraída de las plantas, producida en grandes cantidades en los países de Oriente.
El juez Oscar Castillo Bustamante conoce el caso preventivamente para remitirlo antes de los diez días, a partir de la detención, a la orden del juez de Distrito del Crimen.