- En Estelí, más de 400 mujeres amas de casa, obreras y desempleadas que no habían tenido oportunidad de alfabetizarse, o aprender un oficio, encontraron una alternativa para concretar sus aspiraciones de vida, en el “Proyecto Miriam”
Martha Marina GonzálezCORRESPONSAL/ ESTELÍ[email protected]
Una asociación de promoción intelectual de la mujer fue la tabla de salvación para muchas. Se llama “Proyecto Miriam” y surgió por el esfuerzo de un grupo de mujeres que cursaron su educación primaria con el apoyo de la joven austríaca, Doris Huber, quien consiguió fondos para apoyarlas en sus estudios.
Entre las fundadoras se encuentran, su directora, Magdalena Benavides Torres, y Ángela Peralta, ahora licenciadas en Ciencias de la Educación e Informática, respectivamente. Otras se han graduado en Medicina, Farmacia y Psicología.
En 1996, después de profesionalizarse, organizaron un grupo de 30 mujeres para enseñarles a leer y escribir. Luego implementaron educación primaria acelerada.
CON APOYO DEL MECD, INATEC Y UNICEF
Magdalena Benavides considera que las mujeres se preocupan por la educación de sus hijos y no se interesan por la propia. Es por eso que hicieron coordinación con el MECD e Inatec, para que también tuvieran capacitación laboral.
El “Proyecto Miriam” recibe financiamiento de Unicef, que destinó un fondo para la educación integral alternativa. Las mujeres reciben ayuda para superar su problemática de violencia intrafamiliar, explotación laboral, asesoría legal y atención psicológica, indicó Benavides.
AYUDA A LA NIÑEZ
Este año iniciaron el trabajo con 200 niñas y adolescentes de los barrios “José Benito Escobar”, Villa Esperanza, “Oscar Turcios”, Primero de Mayo y “Aristeo Benavides”, atendiendo la violencia intrafamiliar y explotación laboral que viven.
Asimismo, 10 niñas fueron becadas en centros de educación secundaria, cursos de computación o técnicas forestales, y reciben capacitación sobre derechos laborales y no violencia.
El proyecto encaminado a la niñez y adolescencia cuenta con fondos de la Unicef, y el de las mujeres adultas es financiado por grupos privados de Austria.
APORTES SIMBÓLICOS
Las mujeres beneficiadas cuentan con un local debidamente acondicionado financiado con 55 mil dólares aportados por el Ministerio de Relaciones Exteriores de Austria, de los cuales la Embajada de Alemania aportó un 7%.
Para el mantenimiento del local las mujeres que estudian primaria aportan 15 córdobas mensuales para asegurar su almuerzo del domingo.
Los estudiantes de los cursos libres aportan 25 córdobas para el mantenimiento del centro. También realizan actividades para recaudar fondos, dijo Benavides.
NUNCA ES TARDE PARA APRENDER
La profesora Rosa María Herrera valoró el impulso del “Proyecto Miriam” como un triunfo para las mujeres pobres.
Doña Francisca Morales, de 72 años, es una de las beneficiadas. Cuenta que no estudió en su juventud porque debía criar a sus hijos sola y nunca tuvo la oportunidad de ir a la escuela.
En el proyecto cursó la primaria y aprendió belleza y costura, lo que ahora le permite hacer la ropa a sus nietos, dijo.
EL FRUTO DE UNA REFLEXIÓN
Magdalena Benavides, directora del proyecto, recuerda que éste surgió en el Barrio “José Benito”, de Estelí, cuando en las comunidades eclesiales de base brindaban capacitaciones sobre la Teología de la Liberación y la participación de la mujer en la historia de la Biblia.
En uno de los talleres se habló sobre el acontecimiento del Éxodo, donde sólo se resalta a Moisés y no se destaca la participación de mujeres valientes, como Miriam, la hermana de Moisés, que siempre estuvo animándolo.
A raíz de esa reflexión, Doris Huber, joven austríaca que estaba en el taller, consideró necesario rescatar el papel preponderante de las mujeres nicaragüenses, que con un nivel académico tan bajo han sido capaces de impulsar grandes transformaciones.
De esa manera se comprometió a hacer gestiones en su país para ayudar a superarse a mujeres que cursaban cuarto grado. Su apoyo inició con tan sólo 200 dólares.