Jorge Loáisiga Mayorga [email protected]
Monseñor Eddy Montenegro, Vicario de la Curia Arzobispal de Managua, coincidió con el diputado Arnoldo Alemán, en el sentido de que “la ingratitud es mala en toda relación, aunque dijo que ésta no tiene un orden jerárquico entre los pecados”.
Alemán dijo anteayer, utilizando una parábola, que la ingratitud es un pecado peor que robar o asesinar, señalando que algunos funcionarios del gobierno han sido ingratos y traidores con el Partido Liberal y sus dirigentes.
“La ingratitud mucho se vive en los matrimonios, y en cualquier orden que se dé lógicamente es mala y hace daño, a una relación matrimonial, una relación de amigos, es mala”, dijo Monseñor, tras concluir la misa dominical en la Catedral de Managua.
Agregó que, aunque la ingratitud no está incluida entre los siete pecados capitales (soberbia, avaricia, lujuria, ira, gula, envidia y pereza), “todo lo que causa desafecto entre dos personas y Dios es pecado”.
Sin embargo, dijo que es “normal” que los políticos se digan ese tipo de cosas y que al final terminan comiendo juntos.
“Estas cosas ya las hemos visto. Los políticos se viven peleando, se dicen cosas y al final terminan comiendo todos en el mismo plato, ya sea por pactos, diálogos, por lo que sea. En la misma cosa desemboca”, dijo Montenegro.
El líder religioso había dicho durante la homilía que “todos los nicaragüenses debemos darnos un chance para que en Nicaragua haya progreso, haya desarrollo, y entre más nos ven confrontándonos eso nos hace más daño a los nicaragüenses”.
“Tienen que buscar una manera, cualquier poder político que sea o cualquier líder, hay que buscar que entren a una conversación para que no haya estas tiranteces que hacen daño al país”, agregó Montenegro.
Afirmó que los políticos deben tener cuidado con sus discursos, porque éstos muchas veces crean inestabilidad.
En relación con los ataques verbales a los medios de comunicación durante la actividad del Partido Liberal Constitucionalista (PLC) en apoyo a Arnoldo Alemán, dijo: “Yo creo que muchas veces se vuelan dardos ambos. Ustedes saben eso, no todos los periodistas, pero hay algunos que son duros. Entonces me imagino que aquél (Alemán) se defiende. Creo que hay que limar asperezas”.