- Fracaso de elecciones regionales de la Costa Atlántica marcadas hasta por un 70 por ciento de abstención
- Sur claramente liberal, y Norte dividido entre liberales, sandinistas y Yátama
Xiomara Chamorro [email protected]
Las elecciones en las regiones autónomas del Caribe nicaragüense estuvieron marcadas por una fuerte abstención, calculada por autoridades electorales y observadores nacionales e internacionales, hasta en un 70 por ciento en algunos casos.
Esta apatía, la más acentuada desde 1990, fue el rasgo característico de las votaciones de ayer domingo, las que transcurrieron sin mayores incidentes a pesar de las expectativas de violencia electoral.
Hasta anoche, con aproximadamente un 20 por ciento de las Juntas Receptoras de Votos escrutadas, se empezó a marcar una tendencia claramente liberal en la Región Autónoma del Atlántico Sur (RAAS), a excepción de Corn Island, donde el Frente Sandinista se impuso con un amplio margen.
En la Región Autónoma del Atlántico Norte (RAAN), la tendencia se reparte entre liberales, sandinistas y Yátama, según datos de las diez de la noche de ayer.
ABSTENCIÓN COMO PROTESTA
El presidente del Consejo Supremo Electoral, magistrado Roberto Rivas, ofreció anoche los primeros datos preliminares, y será hasta este mediodía cuando ofrecerán un nuevo reporte de los resultados.
Rivas comentó que la abstención ha sido de gran magnitud, coincidiendo con observadores nacionales que apuntan, entre otros factores, la falta de respuesta de las autoridades electas en esos comicios, así como la misma crisis interna que enfrenta el CSE.
El subdirector del Instituto para el Desarrollo de la Democracia (Ipade), Mauricio Zúniga, considera que la abstención ha sido una forma de voto-protesta contra un sistema que ha torpedeado la Autonomía al no reglamentar su Ley.
“La posibilidad de cambio motiva la participación, y cuando los partidos y los candidatos no responden a la agenda, la ciudadanía pierde el interés”, comentó Zúniga.
De acuerdo con el monitoreo de estos observadores, la instalación y montaje de las elecciones funcionó satisfactoriamente.
En un 98 por ciento de las JRV se abrió entre las seis y siete de la mañana, mientras un porcentaje similar de fiscales y miembros de las Juntas estaban presentes sin que ocurriera ningún problema de orden administrativo.
ABSTENCIÓN HISTÓRICA
Según datos del Ipade, desde 1990 en que se dio la primera elección regional no se habían producido comicios con tan baja participación ciudadana.
Según estimaciones de estos observadores nacionales, en 1990 la abstención fue de un 78 por ciento; en 1994, de 73 por ciento; en 98 de 57 por ciento, y la de este año se espera se profundice.
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