Evander Holyfield y Mike Tyson, tampoco han escapado al despilfarro que conduce al caos.

¿Es dinero maldito?

Edgard Tijerino M. [email protected] ¿Ese es “Mantequilla”?, le pregunté aquella noche de 1981 al colega mejicano Toño Hernández en una taquería próxima a la parada del Metro en Insurgentes… “Sí, es él… Se mantiene por aquí, deambulando… Como podés observar, anda muy mal, se encuentra sin dinero”, me respondió… ¿Cómo, y todo lo que ganó?… […]

Edgard Tijerino M. [email protected]

¿Ese es “Mantequilla”?, le pregunté aquella noche de 1981 al colega mejicano Toño Hernández en una taquería próxima a la parada del Metro en Insurgentes… “Sí, es él… Se mantiene por aquí, deambulando… Como podés observar, anda muy mal, se encuentra sin dinero”, me respondió… ¿Cómo, y todo lo que ganó?… “Se le esfumó. Ni él sabe cómo, pero se le esfumó”.

Recordé en ese momento, una frase del mejor columnista deportivo mexicano que yo he leído, como es Manuel Seyde de Excelsior: “El dinero ganado en el boxeo, da la impresión de ser un dinero maldito pese a lo que cuesta. Se les acaba a todos, y en la gran mayoría de los casos, el regreso al caos es inevitable”.

DERROCHAR ES MORTAL

El boxeo es un oficio de rabiosos como bien lo apuntaba Jim Murray, y la grandiosidad es corta… Una vez que la carrera se termina, todo se vuelve difícil, y cuando ya no queda dinero, los amigos de ocasión y las consideraciones desaparecen… El mundo pasa de redondo a cuadrado.

¿Ocurrirá lo mismo con Oscar de la Hoya, “Tito” Trinidad, Roy Jones, Naseem Hamed, y otros tantos supermillonarios del boxeo actual?.. Uno piensa que ellos no tendrán tiempo para gastar todo lo que han ganado, pero el derroche es devastador.

Una vez, Cherquis Bialo me dijo: “El gran problema es el aburguesamiento de los boxeadores. Cuando están en la cima se les abre un espacio jamás imaginado, entran a la opulencia, y cuando decrecen y tienen que ejercer control, descubren que no están preparados y se hunden.”

EL PROFETA, ATRAPADO

Ciertamente, ni siquiera alguien que parecía ser tan astuto como Alí, escapó a ese deslizamiento… Nunca olvidaré cómo “El Profeta” tomó un piso entero del Hotel Hilton en Nueva York antes de su pelea con Ernie Shavers en 1977, alquiló tres limusinas y se presentó con una corte de casi 100 personas… “¡Qué locura!”, me dije.

¿Cuántos boxeadores han sido lo suficiente inteligentes fuera del ring para evitar derrumbarse desde las esferas de la grandeza deportiva y económica, hasta el deterioro y la bancarrota?.. Son muy pocos los casos, mientras la historia del pugilismo se llena de dramas escalofriantes.

El mejor peleador libra por libra de todos los tiempos, Ray Sugar Robinson, dependió en muchas ocasiones de la caridad pública. Con más de 200 peleas en su carrera, elevándose hasta convertirse en un auténtico símbolo de la excelencia y la espectacularidad, Robinson malogró sus impresionantes ganancias y finalmente murió en un abandono lamentable, igual que el inmenso Joe Louis.

SPINKS SE PRECIPITO

Cuando Leon Spinks venció sorpresivamente a Muhammad Alí, creyó tener asegurada tanta plata como para poder pagar y detener el sol, garantizando que lo alumbrara sin interrupción. No había realizado su primera defensa, y tenía bajo contrato a tres guardaespaldas, dos limusinas y tres suites en uno de los hoteles de lujo en Nueva York. Su reinado duró poco porque Alí recuperó el cetro, y él quedó sin plata.

El bravo peleador boricua Esteban de Jesús, quién le quitó el invicto a “Mano de Piedra” Durán y lo enfrentó dos veces más en fieras peleas titulares, se desvió peligrosamente hacia vicios y murió en un estado económico deplorable, como si nunca hubiera tenido para comprar un periódico.

Yo veía a “Mantequilla” aquella noche en la que comía tacos con Toño Hernández, y pensaba: ¿Qué pasó con su dinero?.. No se puede administrar dinero en los bares, rodeado de parásitos, creyendo en las adulaciones, y gastando sin control. Mantequilla fue un gran peleador que cobró suficiente dinero y terminó con los pantalones rotos por falta de talento para administrar.

MONZÓN, OTRO DERROTADO

Carlos Monzón era un indio de Santa Fe con muy poca instrucción, se coronó en 1970 derrotando a Nino Benvenuti en el Palacio de los Deportes de Roma y estuvo invencible a lo largo de toda la década de los 70, cerrando su carrera batallando dos veces con Rocky Valdés… No pudo escapar a la opulencia. Sostuvo un romance costosísimo con Susana Jiménez, y la separación de su familia también tuvo otro costo muy alto. Finalmente se vio envuelto en un trágico suceso, y culpable de homicidio tuvo que pasar largos años en la cárcel. Murió en un accidente automovilístico… Uno se pregunta: ¿quién lo maldijo?

PERDER LA CABEZA

Una característica en el boxeo, es que los súper astros tienden hacia la exageración. ¿Para que quiere Holyfield una mansión con 17 habitaciones, espacio para domar caballos, dos piletas y 12 vehículos en sus garajes?.. Por ahora, Holyfield, hombre religioso, considerado uno de los más pensantes, todavía puede asumir el costo, pero cuando no se sale a tiempo de la etapa de gastos innecesarios, el derrumbe es inevitable.

Otro caso es el de Chávez… Atrapado por demandas, por zarpazos de supuestos amigos, por alianzas financieras peligrosas, Julio César Chávez ha visto desvanecerse gran parte de su capital y podría dirigirse hacia el caos si no es asesorado adecuadamente. Cada billete envuelto en sangre, sudor y lágrimas, se le ha devaluado, o mal gastado. Pero, vivan los cuates, viva el tequila, viva el derroche, y después, a tratar de golpear la pared con la cabeza.

NO MÁS BUENA VIDA

¿Y qué decir de Olivares?.. Lo vi hace un par de años en Canastota. Atraviesa problemas porque cuando ganó mucho dinero trató de meter sus ahorros dentro de las botellas, y el señor “Tequila” no entiende de eso… Olivares disfrutó mucho, pero ahora vive de los recuerdos, porque la realidad actual es amarga… Se puede seguir siendo “El Rey” con dinero o sin dinero, pero la buena vida se va para nunca más volver.

En principio, todo boxeador con posibilidad de proyectarse hacia el estrellato, muestra la fuerza de un ganador… Cuando llega el desgaste, da la impresión de estar avanzando por la oscuridad de un túnel hacia el territorio del caos… Su angustia, sólo es comparable con la que se experimenta cuando un avión va perdiendo altura mientras se queda sin combustible, hasta que cae aparatosamente y explota.

Es triste amigos.

LEONARD LO HA LOGRADO

Ray “Sugar” Leonard ha sabido administrarse. Por lo menos hasta hoy… Uno de los más grandes artistas de los encordados, demostró ser lo suficientemente inteligente para mantenerse fuera de la paila de las calamidades.

Alexis Argüello parecía disponer de la sensatez necesaria. Se vio afectado por varios matrimonios, una confiscación arbitraria, imprevistas desviaciones y problemas de impuestos que le fabricaron, debilitándose terriblemente en lo económico. Recuperó parte de lo perdido evitando la debacle. Hoy, está nuevamente en pie de lucha.

Mike Tyson ha estado a punto de vender sus dientes de oro, pero Oscar de la Hoya se ve bien organizado de cara al futuro, lo mismo que “Tito” Trinidad, Roy Jones y Naseem Hamed… En cada uso de estos casos, el tiempo dirá la última palabra… “Ahora voy a disfrutar de la vida”, dijo Kid Gavilán a Pedro Galiana en una entrevista cuando se retiró. Fue necesario recurrir a contribuciones para sacarlo a flote en varias ocasiones.  

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