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Para el catedrático y experto en el proceso autonómico costeño, Johnny Hodgson, el desencanto costeño podría incidir negativamente en el porcentaje de abstención que pudiera alcanzar hoy poco más del 50 por ciento de los 83,438 electorales inscritos en el padrón electoral.
Consideró que la Autonomía es una aspiración histórica y fundamental del pueblo costeño, y que, según él, la gente está decepcionada porque por más que voten y escojan a buenos consejeros que integrarán el Consejo Regional Autónomo (CRG), éstos no cuentan con las facultades para tomar las grandes decisiones que les daría las reglamentación de la Ley de Autonomía, mejor conocida como Ley 28.
Recordó que en 1894, o sea hace 108 años, la Costa Atlántica pasó a formar parte del territorio nacional, pero sus habitantes sienten que sólo se incorporó el territorio y los recursos naturales, pero nunca se integró a su gente a la vida nacional. Hodgson culpó a los gobiernos “democráticos” que han asumido el poder desde 1990, quienes por falta de voluntad política se han negado a aprobar la reglamentación legislativa que les permitiría impulsar el desarrollo socioeconómico de las Regiones Autónomas.
“La aplicación de la Autonomía no depende de la elección de buenos o malos consejeros, si están partidarizados o si sus directivas se eligen de forma excluyente. Depende que si Managua, es decir, el gobierno central, respeta las leyes”, exteriorizó.
¿Por qué tanta discriminación oficial?, se interrogó. Hodgson personificó el resentimiento del pueblo costeño, ejemplificando que el grado de discriminación gubernamental que tienen con la Costa Atlántica es notorio en la falta de representación de los costeños en el gabinete del presidente Enrique Bolaños, quien pese a sus promesas de campaña no reconoció la participación de las etnias en los ministerios, entes autónomos y misiones diplomáticas.
El colmo de la discriminación institucionalizada —dijo Hodgson—, es que los costeños ni siquiera cuentan con un equipo de béisbol que los represente a nivel nacional.
“Después de 108 años de haber sido incorporados a este territorio de Nicaragua, sentimos que los gobiernos centrales continúan tratándonos como enemigos vencidos. Les ganamos y ahora vamos a joderlos. Sentimos que los gobiernos de Nicaragua no son para ayudarnos”, expresó.