- Con manifestación, la oposición intenta recobrar credibilidad ante los electores
AFP
ROMA.-Más de cien mil personas se manifestaron ayer por las calles de Roma, respondiendo a un llamado de la oposición italiana, para decirle “¡Basta!” al presidente del Consejo italiano Silvio Berlusconi, aunque dieron una fría acogida a los líderes de la izquierda.
La manifestación congregó a unas 120,000 personas el sábado por la noche en la Plaza de San Juan de Letrán, anunció la prefectura de Roma, basándose en la capacidad estimada del lugar.
“Éramos más de 500,000”, afirmó por su parte Piero Fassino, el secretario nacional del partido de los Demócratas de Izquierda (DS, principal formación del Olivo, la coalición de centro izquierda).
Los organizadores insistieron en el hecho de que muchas personas no pudieron acceder a la plaza.
Los líderes de los partidos del Olivo esperaban un apoyo masivo a su acción, pero sus intervenciones no provocaron un gran entusiasmo, comprobó la AFP.
Francesco Rutelli, el jefe del Olivo derrotado por Berlusconi en las elecciones legislativas del pasado mayo, fue escasamente aplaudido al término de su larga intervención.
“La derecha divide al país, la izquierda quiere unir”, afirmó, antes de reconocer su parte de responsabilidad en la falta de esperanza de los militantes a causa de las querellas que enfrentan a los líderes de la coalición.
Hizo un llamado a la coalición para que se recupere y se abra a otros partidos de izquierda, en especial a Refondazione Communista, muchos de cuyos militantes participaron en la manifestación a título individual.
Por su parte, Piero Fassino tuvo más éxito. “Ocho meses de Berlusconi han mostrado qué proyecto de sociedad tiene la derecha, aquella en la que el más fuerte gana y el más débil sucumbe”, afirmó.
El gobierno de Berlusconi reaccionó duramente a la manifestación. “Quienes han salido a la calle muestran una preocupante voluntad de no respetar las reglas democráticas”, denunció Silvio Berlusconi desde Foggia (sur), donde participaba en un encuentro con empresarios.
Varios dirigentes de su partido, Forza Italia, intentaron minimizar la importancia de la manifestación del sábado.