- No hay mal que dure cien años ni cuerpo que lo resista, reza el dicho popular, y Granada así lo comprobó ayer
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Los Tiburones del Granada salieron del mal despegue en la segunda vuelta del Campeonato Nacional del Béisbol con un triunfo de 4-2 sobre el Bóer de Managua.
El conjunto de Granada, cuya última victoria se había producido el pasado 20 de febrero 5-2 contra Estelí, doblegó a los capitalinos con un preciso trabajo monticular de Julio Rivas y taponeo perfecto de Cairo Murillo.
El aún potente toletero Ramón Padilla se responsabilizó de cargar con la ofensiva al disparar un jonrón de dos carreras en el cuarto inning, donde se selló la victoria, porque Granada en el resto del camino fue reducida a escaramuzas sin consecuencias peligrosas por el pitcheo de Diego Sandino.
Después de salir del atolladero este sábado para el resto del trayecto, ahora todo depende de la mentalidad positiva en el team granadino, cuyo pitcheo se debilitará con la partida en los próximos días de su otro lanzador importante, Julio César Ráudez.
Rivas (4-2), a la postre el ganador, caminó con firmeza durante cinco entradas, en las que aceptó cuatro cañonazos y dos carreras en medio de propinar cinco ponches.
Cerró su admirable faena sobre la loma recetando un escone de ponches en el sexto episodio, donde sacó en fila a Sandy Moreno, Yasmir García y Nemesio Porras.
Había manchado su trabajo en el quinto, donde el Bóer anotó sus únicas dos carreras por medio de hits corridos de Juan Oviedo, Reynaldo Padilla, Francisco Hernández y rola de escogencia de Orlando Ocampo.
Granada rompió el hielo desde el mismo primer episodio contra Diego Sandino, quien no ha sido tan dominante en sus últimas dos salidas.
Otorgó boleto a Humberto Macías, quien se aventuró al robo de segunda y fue impulsado por Jorge Luis Avellán.
Los sultanecos fueron precisos y oportunos contra Sandino en el cuarto, donde se escribió el destino.
Domingo Alvarez abrió con inatrapable, y por error de Hernández llegó al segundo costal.
Alvarez pisó la goma empujado por Avellán con su segundo remolque de la tarde. Entonces tocó el turno de Padilla, que enderezó un rápido envío de Sandino para depositarlo en las graderías.
Para Sandino (5-4) fue su cuarta derrota de la temporada, esta vez también a causa de un equipo que no carburó ofensivamente al ser limitado a cinco imparables, dos de ellos de Sandy Moreno.
El Bóer desperdició un gran momento en el séptimo cuando no aprovecharon la inocencia en Primera División del joven Dazzy Shari, quien entró dando base por bolas a Oviedo, ponchó a Padilla y dio otro boleto a Hernández para dejarle las bases repletas a Murillo.