Nueva Segovia en alerta por diarreas

Aguas mieles y pulpa del café contaminan fuentes de agua Alina Lorío L.CORRESPONSAL/[email protected] La dirección de Higiene y Epidemiología del Silais en Nueva Segovia, médicos de atención primaria y hospitalaria de esta ciudad, lanzaron esta semana una voz de alerta a la ciudadanía por la acelerada progresión de los índices de diarrea en cuatro municipios […]

  • Aguas mieles y pulpa del café contaminan fuentes de agua

Alina Lorío L.CORRESPONSAL/[email protected]

La dirección de Higiene y Epidemiología del Silais en Nueva Segovia, médicos de atención primaria y hospitalaria de esta ciudad, lanzaron esta semana una voz de alerta a la ciudadanía por la acelerada progresión de los índices de diarrea en cuatro municipios del departamento, pero sobre todo en la cabecera departamental.

Los cuatro municipios de Nueva Segovia afectados por el incremento de las estadísticas por casos de diarrea atendidos por el Ministerio de Salud, son: Ocotal, Jalapa, Ciudad Antigua y Quilalí, donde se recibieron en atención primaria casi 900 casos en lo que va del año, es decir, cerca de 150 casos más en relación con el período homólogo del año anterior.

En tanto, en el Hospital “Alfonso Moncada Guillén”, de Ocotal, de afluencia departamental, se ha internado en lo que va del año a 41 menores de cinco años y 21 niños mayores de esta edad en estado de deshidratación críticos.

El doctor Aldo Rubio, de la sala de pediatría del hospital, explicó que con las estadísticas hasta ahora registradas, el índice predictivo alcanza el 32 por ciento en los niños menores de cinco años, cuando lo normal es de 20 por ciento, lo que obliga al Ministerio de Salud a ejercer mayor vigilancia y lanzar la voz de alerta para evitar una epidemia de cólera incontrolable.

Los galenos revelaron que han enviado al laboratorio central 27 muestras de heces de las personas sospechosas de infección con el vibrión cólera, y que los resultados fueron hasta ahora negativos, pero siete de ellos contenían el rotavirus, de los cuales se encontraron casos en Ocotal, El Jícaro y Murra, en niños menores de cinco años.

DESECHOS DE CAFÉ CONTAMINAN AGUA

Por otro lado, el doctor Ramón Granados, director del Silais en Ocotal, especificó que desde la última semana de enero a la fecha los casos de diarrea se han incrementado de forma acelerada, coincidiendo con la etapa pico de la cosecha del café en Dipilto, donde los productores lanzan las aguas mieles del café, la pulpa y otros desechos a las quebradas que desembocan al Río Dipilto, única fuente de abastecimiento de agua potable para esta ciudad.

La doctora Mayra Molina, directora de Higiene y Epidemiología del Silais en Nueva Segovia, explicó que la alta concentración de aguas mieles y pulpa del café que lanzan al río los caficultores de Dipilto, durante los períodos de cosecha, es tan fuerte que “no hay nada que la neutralice, porque las bacterias y los altos niveles de azúcares que contienen sobreviven después de 24 horas de clorada y continúa su proceso de descomposición”, aclaró.

“El cloro desaparece y se degrada, lo que implica que las bacterias que no lograron matar los químicos en el tratamiento que Enacal ejecuta en la planta potabilizadora, empiezan a revivir y dar su crecimiento natural, lo que provoca un proceso de infección intestinal, principalmente en los niños”, sostuvo la galeno.

Los barrios más afectados por los índices de diarrea son el Sandino, Hermanos Zamora, Teodoro López, José Santos Rodríguez y Roberto Gómez, con 30 casos más en lo que va del año, en relación con el período similar anterior, atendidos en el Centro de Salud y puestos en los barrios.

PROBLEMA EMPIEZA EN CASA

La doctora Mayra Molina, directora de higiene y epidemiología del Silais en Nueva Segovia, explicó que no se trata en estos momentos de un brote de diarrea, pero el comportamiento epidemiológico actual indica que puede dispararse una situación difícil de controlar en el departamento.

“El alerta que nosotros queremos dar es el cuido y manipulación adecuada del agua, para evitar cualquier brote epidemiológico en Ocotal”, señaló la doctora Molina.

Consideró que en el interior de las viviendas con la mala manipulación y uso de las aguas y alimentos, es donde se origina el problema, pero no sólo implica a los habitantes de la periferia de la ciudad, sino también del centro —casi el 50 por ciento—, que presume poseen mejores condiciones económicas y costumbres higiénicas diferentes de las adoptadas por las familias más pobres.

El Silais de Nueva Segovia mantiene la vigilancia sobre la calidad del agua, desarrolla jornadas de limpieza y promueve la sensibilización de los ciudadanos a través de los medios de comunicación, con el fin de “prevenir y no lamentar después”.  

Nacionales

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí