Juan C. SarmientoCOLABORADOR/[email protected]
“Atención, mucha atención, Tomás Pravia, “Colocho”, ha muerto… al mismo tiempo invita a aquellos que fueron sus amigos a que le acompañen a su vela y funerales…”, fue el anuncio que durante muchos años estuvo guardado a manos de su hija Glenda, y esperando su muerte, la cual inesperadamente llegó y ahora llora Matagalpa,
Y es que “La Perla del Septentrión” sufrió un fuerte golpe el pasado jueves al conocerse, a las nueve de la noche, el deceso del histórico líder sindical y primer comunista de esta ciudad, Tomás Pravia Reyes, quien junto a otros matagalpinos fue declarado el pasado 14 de septiembre como “Ciudadano Notable” por el gobierno municipal.
Pravia Reyes, conocido cariñosamente como “Colocho”, pareció reírse de su propia muerte al grabar sus notas fúnebres hace ya 20 años con su voz característica, con la que anunció los fallecimientos de los matagalpinos a bordo de su inseparable jeep Willys.
El mensaje de invitación a sus honras fúnebres fue uno de los secretos mejor guardados en su contenido, aunque en toda la ciudad se conocía que este personaje ya había grabado en su propia voz el final que le deparaba el destino.
En sus mejores años, el señor Pravia se enroló en el Partido Comunista de Nicaragua, y se asegura que fue el primer nicaragüense en viajar clandestinamente a la extinta Unión Soviética, lo que le valió en su vida política 48 carceleadas por la dictadura somocista.
Su último apresamiento se dio a inicio de los años 80, durante dos años. De forma anecdótica recordaba posteriormente cuando el ex ministro del Interior, Tomás Borge, llegó hasta su celda para manifestarle que quedaba en libertad, ante lo cual se opuso el viejo dirigente sindical, pues todavía le faltaban dos días para cumplir su condena.
“Colocho” fue compañero de lucha de Carlos Fonseca Amador en el Partido Socialista de Nicaragua. Se le recuerda como maestro de obras del también fenecido Cine Perla, como carpintero y uno de los principales organizadores del también desaparecido Club de Obreros.
No está claro, ni aun dentro de su familia, pero se cree que el señor Pravia engendró 18 hijos, que a estas alturas le dieron más de 300 nietos y bisnietos. Miguel Centeno, periodista y nieto de este legendario luchador, expresó que sólo sus descendientes bastarían para llenar las calles en su sepelio.
Sus familiares y amigos estuvieron presentes ayer en la misa celebrada en su honor en la Iglesia Catedral, y posteriormente lo acompañaron a su última morada en el cementerio municipal.