Juan Rodríguez [email protected]
Unas cien familias que residen en el sector de Las Enramadas, en las inmediaciones de Las Jagüitas, al sur de Managua, se vieron en la necesidad de romper en varios tramos un tubo madre de la Empresa Nicaragüense de Acueductos y Alcantarillas (Enacal), que atraviesa ese sector rural de la capital, para lograr obtener el agua potable y subsanar sus necesidades básicas y su higiene personal.
Dominga Estrada Espinoza, vecina de Las Enramadas, aseguró que un centenar de casas se quedan sin agua potable cada vez que entra la época de verano, y a veces hasta en invierno.
Desde octubre pasado el servicio de abastecimiento de agua potable es irregular, y el “vital líquido no sube a la red de tubos de las casas, no hay presión de agua”, dijeron los vecinos.
“Hemos recurrido a todas las instancias de Enacal a plantear el problema que lleva años, sin embargo, en esta empresa nadie nos da repuesta, y lo que hacen es bolearnos de funcionario a funcionario”, explicó la mujer.
El tubo madre que viene del sector de Esquipulas está a tres metros de profundidad de la superficie, y fue partido en varias secciones por los afectados, quienes instalaron grifos en estas cañerías para obtener el agua potable.
Rafael Somoza, gerente de operaciones y mantenimiento de Enacal Managua, expresó que la empresa tiene conocimiento del problema no sólo en esta comunidad sino en otras de los alrededores, y dijo que aunque no existen proyectos destinados a esas zonas, están desarrollando acciones para garantizarles el agua por lo menos doce horas al día.
Algunas de estas acciones son detectar las estaciones de bombeo ilegales ubicadas en algunas fincas de la zona o dar servicios por períodos de doce horas en cada comunidad.
COBROS SON PUNTUALES
LA PRENSA pudo constatar el sacrificio de mujeres y hombres que tienen que bajar una pequeña escalera para llegar al fondo de un pequeño hoyo, que tiene más de tres metros de profundidad, para sacar con baldes el vital líquido hasta la superficie.
“Supuestamente el Estado debe ofrecer por igual a todos los nicaragüenses los servicios de electricidad, teléfonos y agua potable, no obstante en esta comunidad el servicio de abastecimiento de agua potable es pésimo o casi nulo, pero cada mes llega puntualmente el cobro por el supuesto servicio que brinda Enacal, por lo que consideramos que es una estafa”, manifestó por su parte Gloria Solórzano.
Denunciaron que más al suroeste de esta comunidad hay varias zonas residenciales, “allí sí el agua llega todo el día, incluso botan el agua regando los jardines a toda hora”.