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Bob KlapischESPN
PORT ST. LUCIE.- El experimento tiene una meta muy clara. Después de varias décadas con una filosofía de que pitcheo es lo más importante, los Mets están dependiendo de un hombre, Mo Vaughn, para completar el cambio y convertirlos en una potencia ofensiva en la Liga Nacional.
Un hombre. Y una gran incógnita. ¿Es Vaughn el mismo jugador quien impulsó más de 100 carreras en cinco de las últimas siete temporadas antes de lesionarse el biceps en el 2001?. Esa respuesta será la clave del experimento de los Mets y será determinante en la lucha de los Mets de superar a los Bravos en el Este.
En la primera semana de los campos de entrenamiento, Vaughn le ha demostrado a los Mets mucho poder en su swing, lo suficiente para calmar los nervios de los directivos del equipo. Pero Vaughn también llegó a los campos pesando 270 libras y tuvo problemas corriendo y no parece que tendrá mucho movimiento defendiendo la primera base.
No obstante, Bobby Valentine le recordó a los periodistas que los últimos dos jugadores que defendieron la primera base John Olerud y Todd Zeile, “eran dos de los jugadores más lentos en las Grandes Ligas”.
“Claro que estoy nervioso y tengo miedo”, explicó Vaughn. “El miedo es lo que me motiva. Yo sé si puedo mantenerme libre de lesiones que puedo conseguir muy buenos números”.
“Estaba lesionado durante los últimos dos años y aún puede contribuir. Tenía mucho en mi mente, pero ahora estoy bien y espero poder hacer cosas importantes con los Mets”.
Los expertos del béisbol están divididos sobre si la lesión de Vaughn será un castigo o una ventaja cuando finalmente haga su debut en la Liga Nacional. Vaughn lideró la Liga Americana en ponches en el 2000 y su promedio de .272 fue 65 puntos que logró en 1999 con los Medias Rojas de Boston.
Pero Vaughn insiste que la rehabilitación de la lesión le ha permitido concentrarse a los detalles de su swing y su cuerpo está en mejores condiciones ahora que hace dos años. Cuando directivos de los Mets llegaron a Boston para observar a Vaughn antes de ofrecerle un contrato, se fueron impresionados de la velocidad del swing de Vaughn.
Como dijo Bobby Valentine, “no era lo que vi, sino lo que no vi”. Refiriéndose a que Vaughn no adquirió malos hábitos en su swing para proteger su brazo. Sólo se necesita una visita a Vaughn para que los Mets decidieran adquirirlo en cambio con los Angelinos.
Un ejecutivo de las Grandes Ligas elogió la decisión del gerente general Steve Phillips de cambiar la cara de su equipo. Sin embargo, este cambio no viene sin arriesgarse. Nadie sabe como todos estos cambios van a resultar y no sabe lo que pasará con Vaughn o los lanzadores.
Pero más que nada los Mets esperan que Vaughn, quien bateará en el quinto o sexto puesto del orden, ayudará a Mike Piazza a convertirse en un bateador más productivo. No cabe duda que los Mets han mejorado su ofensiva comparado con la del año pasado. Vaughn y Alomar le dan dos estrellas que generarán interés en Flushing.
La primera semana de los campos se ha convertido como circo en Port St. Lucie con un lleno completo para ver a los nuevos fichajes.