Legislativo podría citar a directora de DGI

Consuelo Sandoval [email protected] La directora general de Ingresos, Nelly Castro, podría ser citada a comparecer por la Comisión de Derechos Humanos del Parlamento, debido a su decisión de someter a varios empleados a un detector de mentiras o polígrafo, argumentando su interés de develar la denuncia de un supuesto conflicto internacional que no especificó. Nelson […]

Consuelo Sandoval [email protected]

La directora general de Ingresos, Nelly Castro, podría ser citada a comparecer por la Comisión de Derechos Humanos del Parlamento, debido a su decisión de someter a varios empleados a un detector de mentiras o polígrafo, argumentando su interés de develar la denuncia de un supuesto conflicto internacional que no especificó.

Nelson Artola, miembro de esa comisión legislativa, se pronunció contrario al uso de ese mecanismo de presión contra los trabajadores, y anunció que en la sesión de hoy someterá este caso con carácter de urgencia para que Castro comparezca ante los legisladores, a fin de que explique su actuación.

“Yo creo que es violatorio a los derechos más elementales del ser humano, desde cualquier punto de vista debe ser censurado, yo creo que a la persona se le tiene que respetar su dignidad, aunque sea con el consentimiento de los funcionarios que fueron sometidos a esa práctica investigativa. Eso no está establecido expresamente en alguna ley de la República que yo conozca, por ello es un procedimiento ilícito, inmoral, antiético y lesivo a la dignidad humana”, expresó.

Reiteró que convocarán a todos los funcionarios de la DGI, vinculados a tales prácticas, incluyendo a su directora, Nelly Castro, para que rindan cuentas del instrumento jurídico del que se valen para adoptar esa posición inhumana.

El jefe de la bancada liberal, Pedro Joaquín Ríos, censuró ayer a Castro por someter a cinco trabajadores de esa institución a pruebas de polígrafo, aparato mejor conocido como detector de mentiras.

Ríos calificó de “policial” la actuación de Castro, a quien cuestionó por aplicar ese tipo de prácticas violatorias a los Derechos Humanos de los trabajadores.

El legislador solicitó a las comisiones parlamentarias de Asuntos Laborales y Derechos Humanos que se pronuncien e intervengan en este caso, para cuidar y proteger a los trabajadores.

“No se puede humillar a una persona porque es empleado o subalterno, esto que se está haciendo es una casería de brujas”, manifestó Ríos.  

Política

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