- Magistrados sandinistas disienten de resolución de la Sala Constitucional en el
caso del Bamer
Ary Neil Pantoja [email protected]
La quiebra de bancos “se ha convertido en un gran negocio para quienes asumen las carteras de estas entidades”, señaló el magistrado de la Corte Suprema de Justicia, Rafael Solís, luego que diera a conocer su voto razonado en el que, al igual que el vicepresidente del Poder Judicial, Marvin Aguilar, disiente del auto resolución emitido por la Sala Constitucional.
Con voto mayoritario, la Sala Constitucional dejó sin lugar el fallo emitido por la Sala Civil Dos del Tribunal de Apelaciones de Managua, mediante el cual ordenaba la suspensión del traspaso de activos del quebrado Banco Mercantil (Bamer) al Banco de Crédito Centroamericano (Bancentro). Esto significa, dijo Solís, que tal acción ya se puede ejecutar sin ningún problema.
No obstante, para Solís el interés del Bancentro en absorber la cartera del Bamer se basa en que recibirá 20 millones de dólares en concepto de Certificados Negociables de Inversión, conocidos como CENI, “pues el superintendente de Bancos, Noel Sacasa, ya reconoció que a ese monto ascienden las pérdidas económicas que provocaron la quiebra del Bamer”, dijo Solís.
Alegó que es ahí donde estriba el “gran negocio” de que algunos bancos privados adquieran las carteras de las entidades que “quiebran”, “porque saben que tienen asegurados millones de dólares en CENI, que son pagados por el gobierno o, en todo caso, por los contribuyentes”, expresó.
CASO DEBIÓ REVISARSE
Solís dijo que el caso del Bamer debió someterse a una exhaustiva revisión para determinar “qué intereses se movieron para favorecer al Bancentro” en asumir los activos del Bamer. “Había que aclarar, cómo o por qué una institución bancaria estaría interesada en adquirir activos de otra que está en quiebra si no va a obtener beneficio alguno”, explicó.
A juicio de Solís, no debería ser una política del Estado emitir estos CENI y asumir las “millonarias deudas” que dejan las quiebras bancarias, “que sólo benefician a quienes adquieren los activos de esas entidades financieras, representando un enorme negocio”, reiteró Solís.