- Hay más de 40 muertos
AHMEDABAD, INDIA.- Entre 40 y 45 personas murieron ayer en el ataque a un tren en el que viajaban activistas hindúes y que fue apedreado e incendiado por una muchedumbre de musulmanes en el estado de Gujarat (oeste de India), según las autoridades locales.
“Pensamos en un primer recuento que el número de muertos puede cifrarse entre 30 y 45”, dijo a la AFP Jayanti Ravi, directora administrativa del distrito de Panchamal, donde se produjo el ataque, tras regresar del lugar de los hechos.
“Localizamos a los sobrevivientes para que nos den la lista de sus parientes que están desaparecidos, que son 45 personas. Según las indicaciones (los muertos) se cifran entre 40 y 45”, afirmó Ravi.
El ataque tuvo lugar en el estado de Gujarat, de mayoría musulmana. En el tren regresaban extremistas de la ciudad de Ayodhya (norte), donde miles de hindúes se habían reunido para propiciar la construcción de un templo en el lugar donde estuvo erigida una antigua mezquita.
La mezquita de Babri, edificio del siglo XVI, fue destruida en 1992 por extremistas hindúes.
La violencia intercomunitaria que siguió a la destrucción de la mezquita dejó unos 2,000 muertos.
TENSIÓN RELIGIOSA
La tensión religiosa y política aumentó considerablemente ayer en el norte de India, nueve años después de que radicales hindúes destruyeron una mezquita en esa región, desencadenando sangrientos motines.
Varios miles de efectivos de seguridad fueron apostados en los alrededores de la ciudad de Ayodhya, donde unos 15,000 militantes hindúes de derecha se congregaron en espera de que llegue el plazo del 15 de marzo para comenzar a construir un templo sobre las ruinas de la mezquita Babri, del siglo XVI.
La controversia sobre este lugar se encuentra actualmente en manos de los tribunales indios. Sin embargo, el Vishwa Hindu Parishad (Concilio Mundial Hindú, radical), que lidera la campaña para construir el templo, está decidido a cumplir con el plazo del 15 de marzo desafiando todo tipo de sanciones legales.
El martes, el gobierno indio advirtió de nuevo a los militantes hindúes que no se acerquen al lugar de la mezquita destruida.