Javier López.

Javier López agradecido

Tom SaladinoAP KISSIMMEE.- El receptor puertorriqueño Javier López reconoce que su baja productividad del año pasado fue culpa suya, y con tal de seguir con los Bravos de Atlanta aceptó una reducción salarial. López tuvo promedio de bateo de .267, conectó 17 jonrones e impulsó 66 carreras en la temporada pasada. Eso, dijo el miércoles, […]

Tom SaladinoAP

KISSIMMEE.- El receptor puertorriqueño Javier López reconoce que su baja productividad del año pasado fue culpa suya, y con tal de seguir con los Bravos de Atlanta aceptó una reducción salarial.

López tuvo promedio de bateo de .267, conectó 17 jonrones e impulsó 66 carreras en la temporada pasada.

Eso, dijo el miércoles, fue por la ansiedad con que jugó. “Algunos equipos se expresaron interesados, pero ninguno puso el dinero en la mesa”, agregó.

En vista de eso, López aceptó en diciembre contrato de un año por 6 millones de dólares. Había ganado 7,75 millones de dólares en el 2001, el año final de su contrato a tres temporadas por 19,25 millones de dólares.

“No fue mi mejor año, así que no quise esforzarme por buscarme otro equipo, aun cuando conversé con algunos”, dijo López.

Fue para esa época que los Bravos iniciaron conversaciones con su agente. “No lo tuvimos que pensar mucho. Resolvimos los interrogantes”, agregó.

López tiene promedio de por vida de .287 y ocupa la receptoría de Atlanta desde 1994. Tiene acumulados 160 jonrones y 533 carreras impulsadas.

“Quizás me esforcé mucho el año pasado, tratando de tener un año productivo en vista de que era el último año de mi contrato”, dijo. “Esperaba tener el mejor año de mi carrera, pero las cosas no me salieron como esperaba”.

López, de 31 años, ha sufrido varias lesiones: en 1999 solo pudo jugar en 65 partidos, por haber sufrido un desgarre en una rodilla. El año pasado no pudo jugar en la última semana de la temporada regular ni en la primera ronda de los playoffs por haberse desconcertado un tobillo.

El gerente general de los Bravos, John Schuerholz, dijo que su novena se empeñó en contratar a López. “No buscamos otras opciones. Nuestro interés era en volver a contratarlo. Ha sido parte integral de nuestro éxito y es Bravo de por vida”.

LA MEJOR ÉPOCA

Su mejor temporada fue la de 1997, cuando cerró con promedio de .295.

Ese año estableció marcas personales de 34 jonrones y 106 carreras impulsadas.  

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