- Buscan certificación para exportaciones
María Antonia López M. [email protected]
Para alcanzar un nivel de competitividad en el sector manufacturero, en Nicaragua, se ha definido un área específica: la producción de textiles, a fin de integrar en un plazo no muy lejano a la mediana empresa de la confección.
Mario Roberto España, coordinador del cluster manofacturo del Proyecto de Competitividad del Ministerio de Fomento, Industria y Comercio, auspiciado por el Banco Mundial (BM), explicó que “en Nicaragua no hay muchos textileros de pequeña producción, lo que tenemos son empresas maquiladoras en la industria textil, aunque también hay otras que se dedican a otro tipo de producto elaborado”.
“La cantidad de talleres pequeños existentes en Nicaragua, tendrán que integrarse paulatinamente al cluster, la idea es que todo el sector se beneficie. Es parte del trabajo que queremos lograr”, indicó España.
Por tal razón, es que las empresas maquiladoras son las de mayor integración al cluster ya que éstas demuestran mayor capacidad para generar altos niveles de empleo y mayor inversión en estos momentos.
“Una empresa maquiladora se puede beneficiar de productores pequeños para su producción, y es eso también a lo que queremos llegar. No es que los tengamos olvidados, sino tratamos de montar una base para hacer con ellos algo más concreto”, indicó España.
El proyecto de competitividad ejecutado por el Mific pretende que la producción de textiles de Nicaragua para la exportación acceda a un proceso de certificación de responsabilidad social, el cual consiste en que las empresas respeten las leyes laborales, calidad del trabajo de los empleados, trato a los obreros entre otros, y en Nicaragua ya hay tres empresas que están en este proceso.
No se trata solamente de mantener la competitividad, sino que dentro de tres años todas las empresas tengan ese certificado.
Para lograr eso, España indicó que van a montar un seminario con los certificadores de Estados Unidos, donde se invitará a las empresas maquiladoras y entidades estatales, así como a gremios laborales.
TRAS EL WRAP
Al respecto, Gilberto Wong, secretario ejecutivo de la Corporación de Zonas Francas, manifestó que el Certificado Mundial de Responsabilidad sobre el vestuario (WRAP, siglas en inglés) será requerido por los compradores de zonas francas para el aseguramiento del cumplimiento de normativas en los países.
“Es algo que se contempla en los códigos laborales y en Nicaragua no sería nuevo ni para las empresas ya establecidas porque regularmente les visitan en Nicaragua y se exige el fiel cumplimiento de las leyes”, explicó
Pero, en Nicaragua, también se deben resolver los problemas de financiamiento para el montaje de un parque industrial, y es por ello que se realizará un foro en ese sentido, donde participen todos los sectores involucrados a realizarse a mediados de este semestre a fin de buscar soluciones y repetir la experiencia a finales de año, pero con carácter regional para conocer las tendencias del mercado y las necesidades de la maquila.
Según Wong, las zonas francas han crecido en el país. Desde 1997 al año 2001 la población laboral creció hasta en nueve mil empleos, en tanto para 1997 apenas eran 17 empresas, actualmente operan 45 .
“Nicaragua se ha convertido probablemente en el país con mayor inversión en maquila a nivel regional no sólo por el atractivo del recurso humano, sino porque es el único país que goza del beneficio preferencial al no tener cuota sobre las exportaciones, puede producir cualquier cantidad”, dijo Wong.
BAJA DEMANDA
Mario Roberto España, coordinador del cluster manufactura del Proyecto de Competitividad del Ministerio de Fomento, Industria y Comercio, enfatizó que la demanda de la maquila ha bajado en Estados Unidos, después del ataque del 11 de septiembre. “Nicaragua tiene a ese país como principal mercado de exportación. Es por ello que urge buscar nuevos mercados con un producto de calidad y mayor valor agregado”, comentó.
Gilberto Wong, secretario de la Corporación de Zonas Francas, sostuvo que efectivamente en el último trimestre se redujo el número de contratos y algunas empresas como Bugle Boy y Kmart eran fuertes consumidores de la producción nicaragüense, pero cerraron operaciones.
No obstante, indicó que los inversores confían en la recuperación de la economía norteamericana, y están a la espera de nuevos contratos para la próxima temporada.
Agregó que muestra de la continuidad de la inversión es la construcción de 17 mil metros cuadrados para nuevas fábricas en el parque industrial Las Mercedes, y un nuevo posible contrato con unos asiáticos que está por firmarse muy pronto.