Carol MunguíaCORRESPONSAl/[email protected]
Apolonio Espinoza, de 26 años, era el sostén de los suyos que viven en el Reparto 12 de Septiembre. El ritmo de la vida de su familia fue alterado el jueves cuando al regresar del trabajo hacia su casa, le fue arrebatada la bicicleta en que se trasladaba.
“¡Entregá la bicicleta!”, le dijo un grupo de jóvenes que portaba filosos machetes, en un trecho sin iluminación.
El joven trabajador se resistió. “¿Cómo se las iba a entregar, si la necesito para llegar al trabajo?”, repetía en el Hospital “España”, adonde llegó con una gran herida en la mano izquierda.
El doctor Roberto Fernández manifestó que el paciente entró a la sala de operaciones momentos después de ingresar a la unidad hospitalaria con el miembro superior casi cercenado. Estaba en peligro y había perdido mucha sangre.
“La intervención duró cuatro horas y de milagro cuenta con su mano”, aseguró Fernández.
DUREZA POLICIAL
El caso de este joven es repetitivo. Son centenares los ciudadanos asaltados en plena vía pública, y que salen a la calle con temor porque los delincuentes —identificados cuando caminan con dos camisas y en una misma bicicleta— son muy peligrosos.
La Policía Nacional se reunió con autoridades, líderes comunales, religiosos y notables de cada municipio, donde participaron 293 personas que señalaron que el problema de las pandillas y la delincuencia juvenil, la venta de licor a menores y la violencia familiar, son los principales males en el departamento.
El comisionado Erick Brenes Castro, jefe de Investigaciones policiales de Chinandega, capturó a 30 elementos recientemente, a quienes se les investigó por operaciones ilícitas.
“Los grupos portan armas hechizas importadas de El Salvador y Guatemala, y algunos llevan armas de fuego, lo que los torna más peligrosos”, sostuvo.
Brenes conminó a que voluntariamente entreguen las armas de fuego porque el peso de la ley en estos casos es duro. “No permitiremos que se organicen y los perseguiremos hasta limpiar la ciudad de este flagelo”, sintetizó.
CONSCIENTIZACIÓN
La Policía Nacional se apoya en la Fundación “Nuevo Amanecer” y en los organismos “Justicia y Paz”, Comisión de la Niñez y la Familia, Comisaría de la Mujer y MECD para llevar adelante un plan integral de atención a los jóvenes y sus padres.
“La creación del comité, conformado por padres, maestros, policías, sacerdotes y líderes es para sensibilizar a todos los sectores”, dijo Pablo Fajardo, promotor por el Barrio El Calvario.
La idea es promover el cambio de comportamiento, programar encuentros deportivos, retiros espirituales y estrechar lazos con los ONG para la construcción de espacios para la juventud, tendientes a desintegrar a los grupos y que se incorporen a la sociedad.
ESTADÍSTICAS PELIGROSAS
Según la Policía Nacional, en el departamento de Chinandega existen 19 grupos juveniles con 238 miembros.
En la cabecera departamental, el Grupo “La Florida” con 23 elementos; “Camilo Ortega” con doce; “Los Leones” con siete; “La Frontera” con cinco; “Los Liberteños” con siete; “Los Tinoco” con siete; “Carlos Fonseca” con trece; los “Masucos” con cuatro; los “Parparitos”, con diez; “Rafaela Herrera” con seis; “Roberto González”, con 19, para un total de 113 integrantes de alta peligrosidad.
En Chichigalpa nacieron “Los Chilamates con trece elementos; “Los Come Muerto” con 25; “Los Peludos” con catorce; “Los Topeños” con once; “Fuego y Candela” con cinco, para un total de 78.
En Corinto existen “Los Peluches” con nueve integrantes, y “Los Isleños” con doce.
En El Viejo “Los Macizos” son una agrupación con 26 integrantes.