Mario A. Saavedra*
La medicina tradicional: sus facetas y su incidencia en Nicaragua.
La Medicina Tradicional Natural, hasta concluir la Década de los 90 y por ende el Milenio, ha tenido como principales baluartes terapéuticos el uso de Plantas Medicinales y otros Métodos Terapéuticos, que han trascendido de generación en generación. Sin embargo, debemos enfatizar que a partir del año 1990 el repertorio de nuestro Sistema Médico Tradicional se ha fortalecido con la inserción de diferentes terapias alternativas, provenientes de otras latitudes.
En lo concerniente al reconocimiento oficial, que históricamente ha merecido el sistema médico tradicional, por parte de los diferentes gobiernos de turno; es evidente que el período con mayores logros se dio entre 1985 y 1995, cuando en la Dirección Superior del Ministerio de Salud (Minsa), estuvieron al frente las ministras, Dora María Téllez y Martha Palacios (cada una en distinto período). La primera, apoyó e impulsó la creación de proyectos de investigación basados en el rescate sistematizado de la medicina tradicional, también promulgó un decreto ministerial, creando el Centro Nacional de la Medicina Tradicional (CNMPT). La Segunda, estableció un convenio, alentando y apoyando el uso de acupuntura, fitoterapia, y otros métodos naturales, en el tratamiento de pacientes con enfermedades crónicas.
NICARAGUA DEBE SEGUIR EL EJEMPLO DE LOS ESTADOS UNIDOS.
Debido a que la medicina alternativa ha tenido un crecimiento espectacular en los Estados Unidos, pues según estudios recientes, más del 44% de la población hace uso de diferentes métodos terapéuticos, el ex-presidente Bill Clinton, dio un paso trascendental el 8 de marzo del año 2000, al crear una comisión mixta, sobre política de medicinas complementarias y alternativas. Dicha comisión está adscrita al Departamento de Salud y Servicios Humanos. Cuenta con 15 miembros designados por el propio señor Clinton. En un plazo de 2 años (se cumple este 8 de marzo), esta comisión proveerá al actual Presidente de esa potencia mundial de las recomendaciones legislativas y administrativas necesarias para asegurar una política pública, que permita a la población de EEUU optimizar los beneficios de la medicina alternativa. Estas recomendaciones servirán de marco referencial, para la educación e instrucción del personal de atención de la salud, y la investigación coordinada, sobre las prácticas y productos de la medicina alternativa.
Coyunturalmente, resulta oportuno en tiempo y forma, que las autoridades de gobierno (Ejecutivo y Legislativo), con el concurso de la Sociedad Civil; incluyan en la nueva ley general de salud (aún hay tiempo), la creación de un Viceministerio de Medicina Tradicional. De igual forma se puede establecer la correspondiente normativa, para que el Ministerio de Salud (Minsa), aplique mecanismos de regulación, que permitan optimizar los enormes beneficios de la Medicina Tradicional y/o Alternativa.
* El autor, es director e investigador del Centro para el Desarrollo de la Medicina Tradicional (Cedemetra).
[email protected]