La antigüedad y el mal estado de los equipos con que se trabaja en los hospitales van de la mano. En la gráfica reparan una mesa quirúrgica en el Hospital Escuela Roberto Calderón.

Servicios hospitalarios repartidos crean confusión

Sólo el 35 por ciento de la población se atiende en los centros asistenciales, y muchos enfermos desconocen cuál es el hospital indicado para tratar sus males y se someten a “boleos”. Además, la atención deja de ser gratuita cuando la población asume costos de medicinas y materiales necesarios para su salud Amalia Morales [email protected] […]

  • Sólo el 35 por ciento de la población se atiende en los centros asistenciales, y muchos enfermos desconocen cuál es el hospital indicado para tratar sus males y se someten a “boleos”. Además, la atención deja de ser gratuita cuando la población asume costos de medicinas y materiales necesarios para su salud

Amalia Morales [email protected]

A una cuadra del Hospital Fernando Vélez Paiz sufrió un infarto en el corazón Manolo Morales, abogado de la Federación de Trabajadores de la Salud (Fetsalud), en los años setenta. Por la cercanía de inmediato fue llevado al Vélez Paiz, pero le dijeron que allí no correspondía atenderlo. Lo trasladaron al Bertha Calderón, que entonces era hospital general y fue en vano: tampoco lo atendieron.

El tiempo corrió y su corazón dejó de latir al pisar la emergencia del Hospital Oriental, que luego llevaría su nombre.

Con esta anécdota, Gustavo Porras, secretario general de Fetsalud y diputado sandinista, ilustra “el rechazo” y “el boleo” que de antaño existen con la población enferma en los hospitales capitalinos, por una sencilla razón: la red asistencial está dividida.

“La atención es fragmentada y poco eficiente, ya que los servicios hospitalarios se encuentran repartidos en los diversos hospitales”, reconoce un estudio que hiciera el Ministerio de Salud (Minsa) a mediados de los años noventa.

El estudio plantea que ordenar los servicios en los hospitales “disminuirá no sólo los costos de la atención, sino el riesgo de los pacientes”.

Rosa González ha parido ocho hijos en los hospitales y nunca ha tenido claro a cuál acudir a la hora de sus partos.

González, que vive en Las Canoas, kilómetro 41 carretera a Chontales, dijo que cuando la hora ha estado cerca acudió siempre al Hospital Alemán Nicaragüense, que en su ruta es el primero que se topa al entrar a la capital.

Sin embargo, de allí siempre fue trasladada al Bertha Calderón o al Vélez Paiz. Ella no sabe de acuerdo a qué ha sido trasladada a los distintos hospitales.

El último que visitó fue el Roberto Calderón por una inflamación el bazo. Sin embargo, antes de llegar allí había estado de nuevo en el Alemán.

Enrique Alvarado, Secretario General del Minsa, reconoció que existe esta confusión entre la población.

“Hay gente que no sabe, como por ejemplo un recién nacido que tiene problemas respiratorios o un problema obstructivo o quirúrgico va directamente al hospital infantil, pero a veces, ¿qué es lo que hacen?, se lo llevan al Bertha Calderón, porque dicen ahí también atienden a los recién nacidos”, explicó Alvarado.

El funcionario confesó que la institución “no tiene capacidad para difundir” el tipo de servicios que brinda cada centro asistencial.

La mayoría de servicios que presta la red hospitalaria de la capital son de referencia nacional.

De referencia para el país son el Fernando Vélez Paiz, Ber- tha Calderón, Lenín Fonseca, La Mascota, Roberto Calderón y el Dermatológico, así como los centros con un perfil más específico son: el Centro Nacional Oftalmológico, el de Radioterapia, Psiquiátrico y Cardiología (Ver recuadro aparte).

También es de referencia nacional el Oscar Danilo Rosales, en León, donde se practican operaciones de corazón abierto.

Aunque mucha población lo desconoce, el hospital de Managua es el Alemán- Nicaragüense, que se supone cuenta con las especialidades básicas: cirugía general, medicina interna, ortopedia y pediatría.

El ordenamiento hospitalario es una de las líneas de acción del programa de modernización del Minsa, que está en proceso. Se desconoce hasta ahora los adelantos de esta sistematización.

GRAVEDAD DEPARTAMENTAL

Pese a la confusión que hay en la capital, Alvarado, ex director del Hospital Infantil La Mascota, dijo que el asunto se agrava con los pacientes que trasladan de los departamentos a la capital, a los centros de referencia nacional.

“En un departamento, si tienen un niño que requiere atención especializada, lo lógico es que lo manden desde Nueva Segovia —que son casi cuatro horas de venida— que lo manden asistido con una enfermera, con un médico, con su suerito puesto, con su oxígeno para que venga al hospital en condiciones que se le pueda salvar la vida”, explicó Alvarado. En la práctica el traslado de los enfermos desde las regiones no ocurre así.

Alvarado contó que los traslados se hacen en condiciones precarias, y que en ocasiones eso deriva en situaciones fatales para el sistema de salud.

NIVELES NO SE ARTICULAN

Otra problemática representa para los hospitales la limitada atención que brindan los 21 Silais (Sistemas Locales de Atención Integral en Salud) de la capital.

Alvarado dijo que “no hay articulación” entre los servicios que prestan los centros de salud y los hospitales.

En parte, eso ocurre por la capacidad de resolver que tienen los hospitales, donde se atiende las 24 horas del día.

“Nos sobrecargan sobre todo la emergencia”, afirmó Adolfo Gaitán, director del Hospital Roberto Calderón.

Mientras que sólo 15 de los 21 centros prestan atención mañana y tarde, y sólo cinco los tres turnos.

El funcionario dijo que extender el horario de atención en los Silais es una de las opciones para aminorar la carga que ahora tienen los hospitales.

ORDENAMIENTO ¿CUÁNDO?

Alvarado no tiene a mano una cifra de cuánto costaría el ordenamiento hospitalario, sin embargo, dijo que no es necesario construir más edificios.

Gustavo Porras consideró que la articulación correcta del sistema hospitalario capitalino depende de voluntad política y de recursos, pero también del gremio médico que se resiste a los cambios.

Porras apuntó que ese temor se funda en que la institución sólo ha hecho “parches”, trasladando y reubicando servicios en uno y otro hospital.

De acuerdo con el programa de modernización, existe un plan de ordenamiento que contempla agrupar algunos servicios.

Por ejemplo, se prevé que las especialidades para adultos se reubiquen en un mismo centro.

Actualmente la atención en salud para este grupo poblacional se localiza en los hospitales Roberto Calderón y Lenín Fonseca, en tanto, que la atención enfocada a la mujer y los riesgos del embarazo se concentran en el Bertha Calderón.

Para niños están el Vélez Paiz y La Mascota, este último con miras a convertirse “en el gran hospital nacional infantil”.

Como escenarios no aplicables en la actualidad se plantean la posibilidad de construir uno o dos hospitales grandes de referencia nacional de adultos y materno infantil.

“Dichos hospitales incluirían todas las especialidades y subespecialidades de adultos y materno infantiles”.

La atención podría mejorarse con la ampliación de las unidades que ya existen, pero se requeriría “inversiones importantes”, plantea el documento.

Mientras tanto, Rosa González que no está clara de los servicios que presta cada hospital, continuará yendo al Alemán para que le indiquen el debido centro asistencial.

Ver gráfico: Hacer click

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