José Luis González/Corresponsal [email protected]
RÍO SAN JUAN.- La inseguridad ciudadana en las zonas rurales del departamento de Río San Juan se acrecienta cada día con la aparición de nuevas bandas delictivas dedicadas al plagio, abigeato, tráfico de drogas y madera preciosa, y asesinatos.
Esta problemática social afecta directamente a los productores ganaderos y forestales de El Almendro, San Miguelito, El Castillo y San Carlos, quienes se sienten acechados en sus propiedades, y desprotegidos porque los efectivos policiales son insuficientes para cubrir debidamente las grandes extensiones rurales del departamento.
El subcomisionado Bayardo Rosales, jefe de la Policía Nacional en el departamento de Río San Juan, dijo que el delito del abigeato se ha incrementado con el accionar de diferentes bandas delictivas que operan en la región, sobre todo en las áreas fronterizas con Costa Rica. Señaló que el contrabando del hato es el principal delito, debido a las facilidades que tienen los delincuentes para comercializar las reses por puntos ciegos no controlados.
Agregó que en lo que va de este año se han reportado 29 casos de abigeato para un total de 50 animales robados, sin contar con los delitos no denunciados por productores.
“Esta problemática campesina ha orientado a la Policía Nacional a efectuar mayor vigilancia, poniendo en marcha el plan operativo de 2002, en donde se quiere frenar el delito de plagio en zonas ganaderas como El Almendro. Este municipio reporta cuatro asesinatos en el último trimestre del año anterior, y el 50 por ciento de los delitos de abigeo a nivel departamental. El accionar delictivo se ha agudizado”, dijo el subcomisionado.
Por su parte Mauricio Martínez, vicealcalde del municipio de San Carlos y productor ganadero, expresó que los campesinos se han organizado en pequeñas células para proteger el hato en sus propiedades, aunque este problema es responsabilidad directa de las autoridades policiales y judiciales, que deberían velar para que se termine con este problema que trae zozobra al productor.
Agregó que las alcaldías del departamento han tomado algunas medidas para controlar la delincuencia, que tiene miles de artimañas —una de ellas el uso de cartas de venta, que son un recurso legal— para burlar a las autoridades.
Indicó el vicealcalde que se ha detectado a algunos delincuentes que inscriben o matriculan fierros en otros municipios, como de San Carlos a El Almendro. Estas personas sacan el fierro repetido de algún productor, para librar cartas de ventas de San Carlos, y se están robando un ganado de El Almendro.
“Otro problema son los destaces clandestinos de ganado o rastros no autorizados por el Mag-For, Minsa, Policía Nacional. Estos destazadores deberán hacer la labor de destace legalmente en rastros autorizados por las municipalidades de forma organizada y canalizada”, dijo.
Añadió que existe preocupación en la población campesina porque se ve afectada con la disminución del hato ganadero, la mayor parte de productores son pequeños ganaderos que exigen mecanismos de control apoyados con la organización propia como protagonistas en sus propiedades.
MAG-FOR EN CONTACTO CON TICOS
Julio César Chamorro, delegado departamental del Mag-For, dijo que hay falta recursos y coordinaciones para enfrentar estas bandas. Se han efectuado contactos de coordinación con autoridades de Costa Rica, como el Ministro de Agricultura de este país, para frenar este problema que afecta a los productores, que aunque se han venido quejando no han tenido una solución al mismo.
“Hay que tener mayor vigilancia en la frontera con Costa Rica, en donde operan abigeos. Unos 44 semovientes han sido reportados en lo que va del año, en los puntos ciegos como Papaturro, El Camíbar y La Ñoca, entre otros”, señaló.