Ana Luvys Urbina/Colaborador [email protected]
BOACO.- El joven Thomas Sáenz Ortega, de 15 años, murió después de haber sido arrastrado por las llantas traseras del cabezal placa 198-074, cuya rastra posee el número de placa 206-037. La tragedia ocurrió el jueves pasado a las siete de la noche en la comarca Tierra Azul, en el kilómetro 125 de la carretera Río Blanco-Boaco.
El accidente se dio cuando la víctima, que jugaba a la orilla de la carretera, se cruzó pensando que el vehículo que había pasado era pequeño. Por la oscuridad no vio que una rastra seguía al cabezal, y las llantas traseras lo desbarataron.
El conductor Elvin Arístides Castro se fugó al momento del accidente, pero la Policía de Boaco lo capturó el viernes. Castro será puesto a la orden del respectivo juzgado.