- Más de 20 obras serán exhibidas del 14 de marzo al 10 de abril en el Hotel Radisson de Ciudad Antigua
Auxiliadora Rosales [email protected]
Guardando su colorido, mensajes y tradición, las alfombras pasionarias de las calles de Sutiaba han sido trabajadas plásticamente en cuadros por el leonés Federico Quezada Morán, para ser admiradas en el Hotel Radisson de Ciudad Antigua, Guatemala.
Estas imágenes sacras perennizadas por Quezada, que logra usando una técnica a la que llama “aserrín ecológico permanente”, serán expuestas en dicho hotel del 14 de marzo al 10 de abril.
Quezada dijo a LA PRENSA que a la inauguración de la exposición se espera la presencia del alcalde y Arzobispo de la ciudad, así como del Cuerpo Diplomático, medios de comunicación y público guatemalteco en general.
El artista comentó que el lema de la exposición es “Sutiaba y Ciudad Antigua al rescate de las alfombras pasionarias en el 2002”, cuya finalidad es precisamente que esa tradición artística, pero efímera, también se conserve.
CÓMO SE ELABORAN
Quezada dijo que la idea de perennizar esta tradición cultural y religiosa surgió hace dos años. “Yo elaboro las alfombras pasionarias en las calles de Sutiaba junto a mi esposa, pero me daba pesar que después de haber hecho trabajos tan bonitos se destruyeran rápidamente. Así que pensé en una forma de conservarlos por más tiempo”, expresó.
Indicó que el proceso de elaboración de sus cuadros es parecido al de las alfombras de las calles. En las que se usa aserrín seco y coloreado con tintes artificiales.
Lo primero que hace el artista es poner una base de aserrín sobre madera, luego a puro pulso hace el diseño, para después rellenar el dibujo con aserrín coloreado; en este proceso de pegar el aserrín a la base se usa goma blanca.
SIN APOYO
El artista que representará a Nicaragua dijo que la exposición en Guatemala es una gestión personal que hizo vía internet con los propietarios del hotel a los que su obra les pareció “estupenda”.
Sin embargo, Quezada no ha encontrado ese mismo apoyo en el país. “He conversado con personas de la empresa privada nicaragüense sobre el rescate de las alfombras, pero las respuestas han sido negativas”.
Agregó que hasta ahora no cuenta con el apoyo de las instituciones pertinentes, sólo con el del Instituto de Turismo que le proporcionó el boleto.
ARTE MILENARIO
Para los sutiabas elaborar las alfombras pasionarias es un arte muy antiguo, cuyo origen se pierde en el tiempo.
Aunque se sostiene que es una herencia que nace desde la época colonial, y desde entonces han pasado por diversas modificaciones, se dice que las primeras alfombras fueron elaboradas de hilo, más adelante de ceniza y más recientemente en aserrín.
El escritor Julio Valle Castillo ha señalado que éstas son obras anónimas de la comunidad indígena de Sutiaba, y forman parte de la celebración de la Semana Santa leonesa.
En tanto, Felipe Osorio Salinas, de 83 años, asegura que fue su tío Virgilio Salinas Campos quien realizó la primera alfombra pasionaria de ceniza a principios del siglo XX. Don Virgilio tuvo la idea de saludar al Santo Entierro con una alfombra en el suelo, pero de ceniza, a la que le agregó flores de Sacuanjoche.
Esa idea gustó mucho a los vecinos, y dos años más tarde incorporan las alfombras con nuevos elementos como el aserrín, con detalles de pétalos y ramas. Años después se integran a las alfombras los dibujos bíblicos.