Miles de personas intentan anualmente cruzar de forma ilegal hacia Estados Unidos. En dicho trayecto algunos pierden la vida.

Piden ayuda para migrantes centroamericanos

Marcos AlemánAP GUATEMALA.- El sacerdote brasileño Ademar Borelli, que dirige un albergue para indocumentados, exhortó a los gobiernos centroamericanos a defender los derechos de los emigrantes de la región que siguen derramando su sangre en los caminos hacia Estados Unidos. “Hay una contradicción muy grande, porque de un lado defienden las remesas familiares que mandan […]

Marcos AlemánAP

GUATEMALA.- El sacerdote brasileño Ademar Borelli, que dirige un albergue para indocumentados, exhortó a los gobiernos centroamericanos a defender los derechos de los emigrantes de la región que siguen derramando su sangre en los caminos hacia Estados Unidos.

“Hay una contradicción muy grande, porque de un lado defienden las remesas familiares que mandan los emigrantes y del otro, todos los gobiernos son iguales, oprimen a los migrantes”, dijo el sacerdote a la AP.

Borelli dirige la Casa del Migrante, que funciona gracias al aporte económico de países europeos y atiende más de 80 personas al día, dándoles comida, ropa, techo y orientación.

“No vemos en ningún país (de Centroamérica) alguna ley que proteja de veras, que defienda los migrantes”, afirmó.

Borelli, que tiene más de 15 años de trabajar ayudando a los migrantes en las fronteras norte y sur de México, sostuvo que la situación “se va empeorando cada vez más” para los centroamericanos que se aventuran a tratar de llegar a Estados Unidos.

Señala que con el llamado “Plan Sur”, con el que el gobierno mexicano dice busca “limpiar” la frontera, “se trata al migrante como un delincuente, como un terrorista… en realidad es considerado casi como una basura”.

Sin embargo, reconoció que en el último año “México ha intentado humanizar más la migración y se ha mejorado un poco en lo que respecta a la violación a los Derechos Humanos’’.

Según Borelli, con la política estadounidense de intentar frenar las migraciones, se han comenzado a presentar denuncias de violaciones a los derechos de los migrantes en Guatemala, Honduras y El Salvador.

“Es una avalancha que Estados Unidos está enviando hacia el Sur, intentando empujar y presionar a los gobiernos para que mantengan un control de todo el que va buscando mejores condiciones de vida”.

Para el sacerdote, esta política “fomentó mucho más el coyotismo, el tráfico de indocumentados y subió el precio de los traficantes para llevarlos al Norte”.  

Internacionales

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