- Ejército recupera territorio otrora ocupado por las guerrillas donde había insumos para producción de droga
- En Bogotá y otras ciudades, la Policía y el Ejército establecen retenes en busca de armas y explosivos
Cables combinados
COLOMBIA.- El Ejército recuperó ayer San Vicente del Caguán, el principal municipio de la zona de distensión que estuvo bajo control de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), mientras se realizaron las fracasadas negociaciones de paz.
Comenzó así la ocupación de los cinco municipios de la desaparecida zona de distensión, donde viven unas 100,000 personas en medio de selvas y montañas.
Antes del desembarco de las tropas, aviones y helicópteros lanzaron bombas y disparos de ametralladora sobre los cerros que rodean San Vicente del Caguán, en una medida preventiva por la probable presencia de guerrilleros en la zona.
“No hubo ningún problema. El desembarco se cumplió normalmente”, dijo un soldado tras concluir la operación aérea.
Los primeros soldados saltaron en paracaídas en medio de las sombras de la noche, para facilitar la llegada segura de los helicópteros.
Las tropas gubernamentales se instalaron en la sede del Batallón Cazadores, que había sido entregado a la guerrilla el siete de noviembre de 1999, cuando comenzó a operar la zona desmilitarizada de 42,000 kilómetros cuadrados, ubicada en la región sudeste del país.
El miércoles, el presidente Andrés Pastrana dio por concluidas las conversaciones de paz iniciadas en febrero de 1999, y a partir del jueves desapareció la zona de distensión.
En total llegaron alrededor de 200 soldados, quienes al despuntar el alba izaron la bandera de Colombia y cantaron el Himno Nacional, en una ceremonia que marcó simbólicamente la recuperación del control del territorio.
“Una vez esté completamente asegurado el municipio por el Ejército, entrarán nuestros policías, incluyendo aquellos que estaban allí cuando fue entregada la zona desmilitarizada”, dijo el general Luis Ernesto Gilibert, Director de la Policía Nacional, en Bogotá.
Los aviones de combate lograron destruir trece instalaciones de la guerrilla, según informó el comandante de la Fuerza Aérea, general Héctor Fabio Velasco. Uno de los aviones fue alcanzado por el fuego de la guerrilla desde tierra, pero alcanzó a regresar a su base, agregó.
La guerrilla mantiene retenes en zonas rurales, pero ya desalojó los cascos urbanos de San Vicente del Caguán, Mesetas, La Macarena, Vistahermosa y Uribe, que estuvieron más de tres años en su poder.
Cuando rompió el proceso de diálogo, Pastrana afirmó que los rebeldes mantienen en la zona depósitos de combustible y armas, túneles y guaridas para esconder secuestrados, y pistas clandestinas destinadas a la movilización de la coca.
EE.UU. CONSIDERA AYUDA
El gobierno del presidente George W. Bush estudia la posibilidad de aumentar el suministro de información y acelerar el envío de repuestos para los helicópteros de fabricación estadounidense.
No se prevé que fuerzas estadounidenses entren en combate en Colombia, y altos funcionarios advirtieron que el Congreso impuso límites estrictos a la participación en la prolongada guerra civil del país sudamericano.
FARC RESPONDE CON EXPLOSIVOS
La noche del jueves hubo tres atentados con explosivos atribuidos por la Policía a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), los primeros después de la ruptura de las negociaciones de paz.
Uno de los ataques dejó sin electricidad a Florencia y otros 19 municipios de los departamentos del Huila y Caquetá, cercanos a la zona desmilitarizada del sureste de Colombia, que sirvió de sede a las negociaciones y que terminó el jueves con el proceso de paz.
Otro ataque con explosivos destruyó una torre de la Empresa Nacional de Telecomunicaciones (Telecom) cerca del municipio de Arbeláez, a unos 50 kilómetros al sur de Bogotá, y dejó sin servicio telefónico a 16 municipios de los departamentos de Cundinamarca y Tolima.
Un tercer ataque con explosivos se registró cerca de Medellín, la segunda ciudad del país, y destruyó un tramo del gasoducto que abastece a la ciudad.
El suministro de gas para consumo industrial y doméstico quedó suspendido mientras se reemplaza la tubería destruida.
Entre el 20 de enero y el 20 de febrero las FARC ejecutaron 117 ataques y sabotajes a torres de energía, oleoductos, acueductos, puentes y carreteras, dijo Pastrana, al anunciar el fin del proceso de paz.