Guillermo Áreas [email protected]
He decidido escribir este artículo como una manera de aclarar la posición de los amigos de Enrique Bolaños. Demasiados rumores y publicaciones en diarios locales acerca de que este grupo desea convertirse en partido político. A tal efecto le recuerdo al público en general y a todos aquéllos que en su momento formaron parte de este grupo que el único objetivo existente siempre fue el de contribuir a la Patria, sin pedir nada a cambio, apoyando al candidato presidencial que se creyó era y sigue siendo la mejor alternativa para Nicaragua. No nos equivocamos. La fórmula presidencial Bolaños-Rizo llegó al poder, el objetivo fue conseguido y el grupo de los amigos de Enrique Bolaños no tiene por qué seguir funcionando, ni con ese nombre, ni con ese objetivo. Igual que los soldados que van a la guerra por la Patria, cuando ésta termina, éstos reciben sus gracias, sus medallas y su licenciamiento. Igual nosotros, recibimos nuestro comunicado de agradecimiento y nuestro licenciamiento.
Nunca al Comité Coordinador Nacional, ni al Comité Ejecutivo le ha interesado meterse a bailar el tango que hoy día bailan los personajes políticos de nuestro país, ni mucho menos asistir a esa fiesta. En fin, cometimos el error de no pronunciarnos el cinco de noviembre, y guardar silencio ante los rumores y publicaciones sirvió para que intereses partidarios nos usaran. Un silencio que fue expresamente para no crear inconformidades, creyendo que en boca cerrada no entran moscas, fue usado para hacerle creer a los bailarines del tango que otro bailarín deseaba estar en la fiesta. Por inmadurez política nunca se explicó a estos personajes nuestras inquietudes y cada quien creyó los rumores de acuerdo a sus intereses. No queremos ser un partido, sería ilógico fundar un partido alrededor del Ing. Bolaños y volver al pasado jugando el papel de serviles ante el nuevo líder para convertirlo en caudillo. Ni lo queremos nosotros, ni lo quiere el ingeniero Bolaños, va contra su idiosincrasia y manera política de pensar. Al menos así pienso yo.
Quienes contribuimos a una Patria mejor a través del triunfo de don Enrique, no queremos formar un partido, ni nos interesa usar el nombre de amigos de Enrique Bolaños. La gran mayoría de los que usaron el nombre del actual señor presidente quieren formar un Movimiento Comunitario Nacional, basado en el “Ayúdate que yo te ayudaré” y a través de movimientos comunitarios en los diferentes municipios y departamentos en los cuales ya existen directivas dispuestas a trabajar por la Patria en el desarrollo socioeconómico de sus comunidades, haciendo censo de sus necesidades y transmitiendo éstas al gobierno, ONG y países amigos y ver la forma de dar respuesta a la pobreza y abandono de nuestro pueblo. Ejm: la Comunidad de El Jicaral puede informarnos de la existencia de un niño con cualidades intelectuales especiales en la comunidad y nosotros en Managua ante el Ministerio de Educación gestionar una beca; que hace falta un médico en el Centro de Salud de San Juan de Limay, ir a gestionar ante Salud dicho médico; conseguir instructores para los alfareros de La Paz Centro; una cruzada a nivel nacional e internacional para que cada escuela pública posea sus computadoras y/o recolectar libros para las escuelas rurales, etc., etc. no podemos hacer a un lado las inquietudes del pueblo, ni tampoco perder la energía de todos aquellos miles que desean trabajar en algo por la Patria, olvidándose de partidos y caudillos políticos que tanto daño le han causado. El pueblo tiene que aprender a ayudarse a sí mismo.
Mi propuesta es que sigamos adelante: podríamos llamarnos amigos de la Patria y el día que cada uno se retire al cementerio de su comunidad, retirarse con la conciencia de que hicimos Patria, de que contribuimos, que en verdad pensamos en lo que podíamos hacer por ésta y no en lo que ésta podría hacer por nosotros y como dije al inicio, sin pedir nada a cambio. Es más feliz quien da por amor, que aquél que recibe por necesidad. Aún podemos hacer mucho por Nicaragua. Ser uno de los factores primordiales del triunfo del Ing. Bolaños y contribuir a la posibilidad de una nueva era, no fue más que el inicio. Continuemos el sendero que nos llevará a una Patria mejor.
El autor es abogado y notario.