Edgard Rodríguez C. [email protected]
Igual que en todas las ocasiones en las que Ian Blackwell sostendría una pelea, el pasado nueve de febrero esperamos con entusiasmo los detalles de lo que debió ser un sexto combate para un joven pinolero que comenzaba a abrirse espacio en el pugilismo mundial.
En lugar de eso, recibimos una serie de detalles que no sólo muestran inconsistencias en lo que se nos ha informado con anterioridad respecto al púgil, sino que además, se nos asegura que no existe tal carrera en el boxeo y que por lo visto, se me ha ofrecido una información incorrecta.
Mi pretensión no es juzgar a nadie, sino más bien, ponerles al tanto de lo que ha sucedido… Si se me ha engañado, no tengo de otra que pedirles perdón. Ahora trataré de situarlos en contexto.
Hace año y medio, recibí varios mensajes de una persona que se identificó como Steve Springer y aseguró ser columnista de boxeo del Los Angeles Times. Revisé el periódico y en efecto, había un Steve Springer. Los mensajes detallaban la existencia de Blackwell y su éxito en el boxeo.
Recuerdo que tras infructuosas búsquedas en Internet, se nos indicó que por tratarse de una joven carrera, quizá no había detalles y Springer se convirtió en nuestra principal fuente. Luego se hizo contacto con el boxeador y pudimos comprobar gran parte de la información a través de él.
No obstante, un señor llamado Eric Armit, que asegura ser asesor de la Unión Europea de Boxeo, nos hizo llegar varios mensajes en los que señala que además de ese vínculo con el pugilismo, él vive a 50 millas de Dundee, Escocia, y que ahí desde hace muchísimo tiempo no hay boxeo.
Armit va más allá y ofrece una serie de detalles que podrían llevarnos a concluir que quizá no se ha realizado ninguna de las peleas anteriores. Pero al igual que en el caso de Springer, se trata de correos electrónicos. Obviamente, no sabemos quién miente o quién dice la verdad.
Nosotros nos hemos contactado con la familia de Ian y su mamá, María Antonieta Ferrey nos ha asegurado que lo de Armit es una falsedad y que nos facilitará pruebas de la carrera de su hijo, lo cual aún esperamos, mientras tanto, es natural que las dudas persistan.