- Si no cierran en tres semanas, los multarán basados en lo que estipula la Ley General del Ambiente
- Marena dice que destruyeron la cuenca del Río Estelí
Adolfo Olivas Olivas Martha Marina GonzálezCORRESPONSALES/ESTELÍ[email protected]
A solicitud de la Alcaldía, el Ministerio del Ambiente y Recursos Naturales (Marena) ordenó el cierre definitivo de catorce centros de fabricación de ladrillos que provocaron graves daños ecológicos en las riberas del Río Estelí, y contaminación con humo en los barrios aledaños a los ladrillares.
Con el cierre de los ladrillares ubicados en la parte norte de esta ciudad, sobre las riberas del río, quedaron en el desempleo al menos unas 70 familias, que por muchos años se dedicaron a esa labor.
DAÑO SOBRE DAÑO
El licenciado Francisco Valenzuela, Alcalde de Estelí, señaló que los fabricantes de ladrillos degradaron el suelo, el agua y las plantas, al tiempo que ocasionaron la contaminación de caseríos y de la Escuela Normal, situada al oeste de los ladrillares.
Valenzuela expresó que lamentaba mucho el cierre de tales fábricas, pero que ello era una medida urgente para proteger la cuenca del Río Estelí y buscar cómo restaurar los daños ocasionados a los recursos naturales y al medio ambiente.
Los ladrilleros, además de degradar el suelo como consecuencia de la extracción del barro, también vendían hasta las piedras del río a empresas constructoras.
La fabricación de ladrillos en esta zona durante varios años extinguió numeroso árboles, entre ellos, antiguos árboles de chilamate y un importante plantío de mangos que existió sobre la ribera, pues se secaron debido al calor de los hornos.
BUSCAR OPCIONES
El edil esteliano afirmó que la Alcaldía tiene la más alta disposición de respaldar otras iniciativas de trabajo a las personas que queden desempleadas, y reiteró que los ladrillares que operaban a la orilla del río han llegado a su fin por el bien del municipio.
Concepción Rodríguez, uno de los afectados con el cierre, dijo que muchos laboraban en la fabricación artesanal de ladrillos debido a la falta de opciones de trabajo, y expresó que él vendió su finca por la inseguridad ciudadana en el campo.
Santos Augusto Rodríguez, propietario de un ladrillar, reconoció que han depredado el suelo y contaminado el medio ambiente, pero dijo que carecían de opciones para hacerle frente a la vida y llevar el sustento diario a decenas de familias.
APLICARÁN MULTAS
El ingeniero Gilberto Quiroz, delegado departamental del Marena, advirtió que los ladrilleros tiene un período de 15 a 20 días para el cierre de sus operaciones, y que si no lo hacen se les aplicarán cuantiosas multas y lo que estipula la Ley General del Ambiente.
El doctor José Luis García, Procurador Regional Ambiental, manifestó que los ladrillares provocaron daños irreversibles a los recursos naturales y al ambiente, y que esta institución estará vigilante para que el Marena aplique la Ley en todo su rigor.
SOLICITUD DE LOS HABITANTES
El cierre de los ladrillares en Estelí fue solicitado por los habitantes afectados que viven sobre las riberas y colindan con las microempresas que contaminan no sólo la cuenca, sino también el ambiente de la zona.
La demanda la realizaron a la Alcaldía Municipal a través de cúmulos de cartas que enviaron los pobladores de los barrios “Arlen Siu”, “Carlos Núñez”, Estelí Heroico, 14 de Abril, El Rosario, “Elías Moncada” y “Omar Torrijos”.
Entre los argumentos que mencionaban en sus cartas, figuran daños a sus propiedades por socavamiento, y la molestia del humo de los hornos cuando cuecen los ladrillos.