Consuelo Sandoval [email protected]
Líderes de los partidos políticos participantes en la contienda electoral de la Costa Caribe Nicaragüense denunciaron ayer que el Consejo Supremo Electoral (CSE) intenta boicotear las elecciones, con el propósito de deslegitimar la autonomía y, de esa manera, dejar libre el camino a quienes están interesados en continuar explotando los recursos naturales de la zona.
En un encuentro con los tres magistrados sandinistas, observadores nacionales e internacionales, los líderes costeños demandaron el restablecimiento del quórum y cuestionaron la decisión del CSE de impedir que los fiscales de agrupaciones políticas participen del traslado de los materiales electorales y del establecimiento de la votación con dos testigos, porque, según ellos, violenta la Ley Electoral y la Constitución.
César Quinto, representante del FSLN en Bluefields, dijo que la Costa Atlántica sigue siendo atractiva para el poder político-económico, y no descartó que la explotación de sus riquezas naturales pudiera ser la causa para intentar introducir elementos de nulidades electorales y deslegitimar el proceso de autonomía.
Centuriano Knigt, delegado de Yátama en el Atlántico Norte, aseguró que el CSE prepara el terreno propicio para un fraude electoral, mediante el establecimiento del voto con testigos, y se pronunció porque se convoque a un referéndum para consultar a la población sobre una posible separación del territorio costeño del resto de Nicaragua, en caso que se suspendan las elecciones.
El vicepresidente del Partido Conservador, Julio Ruiz Quezada, reiteró que esa agrupación política cumple con los requisitos técnicos para participar en la contienda electoral, y ratificó que solicitarán a la Asamblea Nacional la desaforación de los cuatro magistrados liberales, quienes según él se rehúsan a acatar el fallo del Tribunal de Apelaciones que les restituyó sus derechos.
Quezada hizo notar las incongruencias del CSE, pues mientras les suspenden la personería jurídica, incorporan a sus delegados como segundos miembros en las estructuras del Poder Electoral.
Los tres magistrados sandinistas propusieron a sus colegas liberales el restablecimiento del quórum, mediante la realización de las sesiones públicas con la presencia de observadores electorales, representantes de los partidos políticos y periodistas.
El vicepresidente del CSE, Emmet Lang, les sugirió mover el calendario electoral sin variar la fecha de las elecciones, previstas para el 3 de marzo, a fin de darle oportunidad a los conservadores de participar en los comicios.
Todos los planteamientos fueron rechazados por el vocero del CSE, Silvio Calderón, quien desestimó la modificación al calendario electoral, porque la ley establece solamente caso fortuito o fuerza, y que las sesiones sean públicas. “Van las elecciones le duela a quien le duela, el 3 de marzo, porque bajo ninguna circunstancia vamos a ceder esfuerzos que otros quieran hacer para impedirles a nuestros hermanos costeños que dejen de elegir a sus autoridades”, expresó.
PREOCUPACIÓN DE OBSERVADORES
Los observadores electorales de Ética y Transparencia y de la OEA, Roberto Courtney y Herminio Castillo, coincidieron en exteriorizar su preocupación por la situación que se presenta en el CSE.
“La institucionalidad del país está en entredicho, la del CSE está complicando esta situación, sin quórum es difícil que se puedan leer los resultados, hay preocupación de la OEA”, afirmó Castillo.
Courtney avaló la propuesta de las sesiones públicas, que implicaría dar mayor transparencia a los procedimientos de las sesiones y en la toma de decisiones electorales.