Marco A. Mayorga [email protected]
Los temas temidos son los que evitamos hablar y solucionar. Con medio hablar puede significar desórdenes, violencia, chantaje, huelgas, etc. Somos reos. Son intocables y tabúes. Es el círculo vicioso de la pobreza.
Es necesario un cambio de actitud con una nueva cultura más realista y decidida a solucionar muchos temas que harán una gran diferencia del progreso. Estos son algunos:
La Educación: no hay recursos suficientes. No priorizamos la primaria y la técnica. Los universitarios no pueden ser absorbidos por nuestra economía y muchos no están preparados en competitividad. Países en iguales condiciones han superado este círculo vicioso. Aquí este tema es tabú. Se politiza, se escandaliza y continuamos mal.
El Código del Trabajo: el objetivo es un escenario de economía competitiva, eficiente y tener salarios con buen nivel adquisitivo. Un mercado interno con poder de compra. Las actuales reglas del juego son un alto costo laboral (indemnizaciones millonarias) que pocos tienen acceso, un salario bajo, alta rotación, antiproductividad. Se ha politizado. Los politiqueros y algunos medios desenfocan la solución. Entonces no tomamos soluciones.
Comercio informal: hay una economía no cuantificada esperando a ser ordenada. Las causas siguen siendo: falta de condiciones de llevar contabilidad básica. Entonces las consecuencias son: no acceso a los bancos comerciales al financiamiento formal, no INSS ni Código del Trabajo para los trabajadores. Continuamos aceptando estar fuera de ley por la necesidad de trabajo. Se politiza por el oponente y algunos medios entran al circo político y presionan a la autoridad a no hacer cumplir la ley. No ha sido posible tener comerciantes organizados y ordenados. Continuamos con esta receta de la pobreza.
Tema de la basura: toda campaña, disciplina y multas termina mal y fracasa. Se politiza y en los medios se enfoca que afecta al pobre y la autoridad es el malo. Nunca se encuentra la solución y continuamos con la basura en nuestros ojos y narices.
Tema del tráfico: los buses, taxis, interlocales y algunos particulares no respetan paradas, luz roja, carril derecho, velocidad, etc. La Policía posterga hacer cumplir el orden del tráfico. La condición económica de los conductores les permite realizar infracciones. Se enfoca en cosas menos importantes: cruza la línea al girar en rotonda, malas maniobras, etc. Y lo peor, pasa en sus narices. Hay que reenfocar la actitud y el trabajo de la Policía en lo que se refiere a la prioridad para el orden del tráfico.
Venta en semáforos: los semáforos de Managua son un centro comercial. No hay duda que perjudica y no hay excusas de ser necesario. El círculo vicioso es que lo permitimos porque no hay trabajo, y no importa lo demás (salud, orden, seguridad, progreso, etc.). La verdad es que su existencia ayuda a afianzar la pobreza y nunca a iniciar el progreso. La solución se diluye en el camino y no llegamos a nada.
Transporte: no hay duda del mal sistema de transporte, malos buses, mala imagen de conductores, mal servicio al usuario, mal administrado. No es solución para nadie. Cada vez que se intenta solucionar existen presiones, chantajes, y situaciones que no permiten enfocar la oportunidad de mejorar el sistema de transporte. Hasta se politiza si conviene. Y continuamos postergando la solución.
Todos estos temas tienen cosas en común que todos aceptan, que lo actual no funciona, pero las decisiones se postergan; su solución es sencilla, pero existen personas, grupos y organizaciones interesados en continuar oponiéndose. Este desorden beneficia económicamente a muy pocos; se llevan al plano de lucha política, es decir que si es iniciativa de un partido, el otro lo ridiculiza y lo obstaculiza. Un partido no permite que lo solucione el otro partido; algunos medios de comunicación alimentan este circo político, se pierde el enfoque y la objetividad. Se inclinan a defender al que no cumple y el mensaje a la comunidad se confunde o desvirtúa. Estos mensajes equivocados presionan a la institución a ceder, a no ser estrictos y no cumplir. Es decir se continúa con el desorden y lo mediocre; son temas con miedo a abordarlos objetivamente y por lo tanto son temidos
Otros países han solucionado estos temas, y la diferencia es simple: son disciplinados y no aceptan las cosas a medias, ni aceptan excusas. No confunden la sensibilidad social con la ley, el orden ni la salud. Pero sobre todo, han decidido abordar estos temas con voluntad de solucionarlos.
El autor es presidente de la Cámara de Comercio de Nicaragua.