Los enredos del Minsa

Sergio [email protected]

Los enredos del Minsa perecen ser variados. Por ejemplo: entre usted a Internet, abra la página www.minsa.gob.ni (la página web del Ministerio de Salud) y vaya a los “enlaces” suministrados por la página y haga “click” en “educación sexual”. Ahí encontrará usted dos opciones: “aborto” y “sida”. Luego haga “click” en “aborto” y… ¡¡sorpresa…!! Usted está ahora visitando la página web de “California Abortion & Reproductive Rights Action League” (Liga de Acción Californiana por los Derechos Reproductivos y el Aborto, CARAL) publicitada por el Minsa. La misión de CARAL consiste, entre otras cosas, en garantizar a cada mujer el derecho de tomar las decisiones personales que quiera sobre las opciones reproductivas …incluyendo el “derecho” al aborto. El enlace con CARAL provee, además, toda suerte de información pro-aborto y “asesorías” gratuitas (también en español, por supuesto), enlaces directos con las clínicas de aborto, críticas al presidente George Bush por su posición contra las prácticas abortistas, y los mundialmente fanáticos y conocidos ataques contra la Iglesia Católica por defender la vida. Verifíquelo usted mismo. Tómese cinco minutos y constate lo que escribo visitando ahora mismo la página web del Minsa, antes que la modifiquen.

Esto significa, a mi entender, que nuestro Ministerio de Salud promueve como “educación sexual” las feroces prácticas abortistas, anunciando en su sitio web a una organización internacional matarife. Me pregunto: ¿desde cuándo el aborto es parte de la educación sexual que promueve el Gobierno de Nicaragua? ¿Por qué el Minsa anuncia una actividad que de acuerdo a nuestras leyes es delictiva y penada? ¿Es acaso esto una condición impuesta por quienes financiaron la página? Si no es así, ¿cómo ocurrió este “error” y qué va a hacer el Minsa al respecto?

La verdad es que tradicionalmente hemos observado una doble moral gubernamental en relación al tema de la vida y control natal, donde continuamente han pretendido convencernos que estamos empobrecidos porque tenemos hijos. Y les resulta conveniente, por supuesto, pues entonces ya no estaríamos empobrecidos por la abundancia de malos gobiernos, ni por la ausencia de una política coherente que estimule la producción y el desarrollo humano, ni por faltas de garantías a la propiedad y la inversión, ni por la salvaje corrupción, ni por la diaria injusticia, ni por las comunes quiebras de bancos, ni por el amiguismo, etc.

Durante los gobiernos anteriores hemos visto a las autoridades del Minsa correr frenéticas de un lado a otro, inaugurando nuevas y limpias clínicas de planificación familiar, muy bien equipadas, que están estrechamente ligadas y financiadas por organizaciones que promueven el control natal y el aborto en el mundo. Estas clínicas están bien surtidas de condones e ingeniosos artefactos anticonceptivos de todo tipo, cuando en los hospitales y centros de salud nacionales ni siquiera se encuentran las medicinas básicas que urgen para atender a los ciudadanos. Por eso sería una muy buena señal de las nuevas autoridades que, además de proveer las medicinas necesarias para que niños y adultos no mueran de enfermedades idiotas, rectifiquen la página web de inmediato, pues la misma debería brindar auténticos consejos sobre salud en vez de sugerir prácticas abortistas.

El Minsa debe decididamente respetar la vida desde su concepción y descartar todo material que atente contra nuestras sanas costumbres y creencias, como esta ofensiva propaganda de CARAL en su página web. El Minsa, además, debe informar claramente y en detalle sobre todas las donaciones que recibe: en qué consisten, quiénes y cuánto dan para atender la salud básica de la población y medicinas; y también quiénes y cuánto invierten para promover el control natal.

El autor es periodista.  

Editorial
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