Linneth Gutiérrez
Paradójicamente el sistema de telefonía celular de BellSouth colapsó el viernes 11 de enero, el mismo día en que el Ing. David Robleto entregaba a su sucesor las oficinas de Telcor, el ente regulador, mientras se celebraba un “Foro de Inversionistas” a nivel internacional, exponiendo ante los invitados del mismo gobierno lo negativo de los servicios cuando son prestados en condiciones monopólicas como es el caso de BellSouth, quedando cortas las explicaciones de esta compañía a los miles de usuarios afectados, más de ciento treinta mil según sus propios cálculos.
El día lunes 14 de enero para colmo de males, las nuevas autoridades de Telcor sospechosamente aparecen anunciando la cancelación de la licitación de licencia GSM de telefonía móvil (o celular como se conoce), dándose un golpe a los usuarios que esperábamos ansiosamente a la nueva competencia, ya que en Nicaragua existen tres licencias de telefonía móvil, BellSouth, Teleglobo y Azteca Holding (PCS de Nicaragua) de las cuales sólo una está en operación y una licencia está comprometida con ENITEL-TELIA.
Como usuaria me había alegrado de esa licitación ya que la idea era dar oportunidad a una nueva empresa para la tecnología europea GSM que se adapta muy bien al roamig (compatibilidad de llamadas en todos los países) que es la orientación del mercado y la demanda empresarial para un mejor nivel de comunicación y de negocios de la empresa privada, lo que posibilita que Azteca Holding se decidiera de una vez a instalarse de inmediato y la esperanza que BellSouth cumpla de una vez por todas con un servicio eficiente a los usuarios.
De esta medida de anular la licitación de GSM, se desprende que las nuevas autoridades del Ente Regulador se están congraciando con BellSouth (pese a que en los Estados Unidos ha sido sancionada por efectuar prácticas corruptas), para que sigan tranquilas sin preocuparse por mejorar el servicio y las tarifas porque no tienen competencia y sin invertir aunque su sistema sea obsoleto. Mala señal para los que sí quieren hacerlo tales como Azteca Holding porque no tendrán prisa por instalarse, y a ENITEL-TELIA que también tendrá el tiempo necesario para que con toda calma pida su licencia de telefonía móvil. Otra mala señal es el nombramiento de la licenciada Ana Nubia Alegría, en la subdirección de Telcor, quien fue trasladada de ENITEL a Telcor lo cual evidencia un grave conflicto de intereses.
Ojalá que se cumpla lo expresado por don Enrique en la toma de posesión, en el sentido de que los entes reguladores cumplan con su deber en beneficio de los usuarios.
La autora es Directora Ejecutiva Centro de Promoción y Defensa de los Consumidores (C.D.C)