Los muchachos que forman parte del grupo que estudia carpintería atienden al profesor, quien les da la bienvenida al nuevo curso.

Obra benéfica enseña oficios a niños de Santa Teresa.

Un total de 240 niños y adolescentes de Santa Teresa, Carazo, podrán estudiar carpintería, costura, bordado y tejido, a causa de un milagro: la tenacidad de la hermana Ornella Cerulli, quien se empeñó en crear un Centro de Capacitación Técnica. Lucía Vargas C.CORRESPONSAL/ SANTA [email protected] Con las manos del amor la hermana Ornella Cerulli fue […]

  • Un total de 240 niños y adolescentes de Santa Teresa, Carazo, podrán estudiar carpintería, costura, bordado y tejido, a causa de un milagro: la tenacidad de la hermana Ornella Cerulli, quien se empeñó en crear un Centro de Capacitación Técnica.

Lucía Vargas C.CORRESPONSAL/ SANTA [email protected]

Con las manos del amor la hermana Ornella Cerulli fue moldeando su obra. La misma que con el paso de cuatro años ya es la esperanza, el sentido y el objetivo que mueve las vidas de decenas de niños, adolescentes y adultos de varias comunidades rurales del municipio de Santa Teresa, quienes ahora encontraron la oportunidad de aprender un oficio y conocer el camino de la fe.

Cerulli ha pastoreado el rebaño tras una ardua y silenciosa labor, la que ahora asoma sus primeros frutos luego de haber sembrado la semilla de la oración en esos hogares, donde la “búsqueda de algo más” invadía a sus pobladores, asegura la religiosa.

Ella es Presidenta de la Fundación Educando en La Fe, del Movimiento Nicaragüense de Educación Católica y Asistencia Social, cuyas oficinas se ubican en la capital.

Según planteó, la organización para el proyecto inició en junio del año pasado y en octubre del mismo año culminó la construcción, donde ahora ingresarán niños de Santa Cruz, San José de Gracia y Los Encuentros, entre otras comarcas.

PROYECTOS DE AMPLIACIÓN

La creación de un Centro de Capacitación Técnica es el resultado del trabajo y en este sitio ahora se atenderán 240 niños y adolescentes en los talleres de carpintería, costura, bordado y tejido, centro que recibió la bendición del Cardenal Miguel Obando Bravo, hace dos semanas.

La nueva construcción está dotada de dos edificios que componen cuatro aulas y su ejecución se realizó con el apoyo de la institución gubernamental Secretaría PL-480, la que recibe financiamiento de la Agencia Estadounidense para el Desarrollo (USAID).

Para futuro se planea ampliar la infraestructura y los equipos para llenar las necesidades técnicas, alcanzar un nivel de enseñanza primaria, unido a los cursos vocacionales, construir canchas deportivas y una capilla para completar la obra, indicó la hermana Cerulli.

Por ahora cuentan con tres profesores y cuatro personas que atienden la parte administrativa del centro en su etapa inicial. Los cursos tienen nivel Técnico Básico y tendrán una duración de dos semestres con un día de clases por semana, aunque “hay demanda de ampliarlos”, manifestó.

COMUNIDADES AGRADECIDAS

Juana Emilia Ríos Torres, originaria de Telpaneca, dijo tener 13 años de vivir en Santa Teresa y consideró un milagro que la Hermana haya llegado a esta tierra para ayudar a sus cuatro hijos de 8, 9, 10 y 14 años, los que ya dieron la primera comunión y las niñas forman parte de los talleres de tejido.

Teresa de Jesús Pérez, habitante del Barrio El Calvario, se inclina por el tejido, oficio que está aprendiendo con la ayuda de Cerulli. La joven dijo agradecida que “es un ángel que bajó del cielo” para atender las necesidades de los niños pobres de la zona rural, donde hay mucho amor para ella.

SOLICITAN AYUDA PARA LA OBRA

Esperanza Cruz, ciudadana notoria de Santa Teresa, dijo que los tereseños creyentes en Cristo saben que Dios tiene un propósito en la ciudad a través de la hermana Cerulli y pidió a las autoridades locales y nacionales que ayuden a la obra a abrir oportunidades para la mujer.

Señaló que en esta ciudad la población femenina supera a la masculina y lamentó que sólo un 40 por ciento de la juventud ha logrado estudios superiores, por lo que casi en su totalidad la mujer se bachillera y luego se dedica al trabajo doméstico en zonas aledañas, la capital y Costa Rica. Indicó que por eso a Santa Teresa se le conoce como “la capital de la empleada doméstica”, lo que limita a la juventud porque se carece de oportunidades para escalar profesionalmente y consideró que este nuevo centro traerá esa oportunidad.

Asimismo pidió a los donantes ampliar la ayuda para completar los talleres con clases de belleza y electricidad, dado que hay demanda entre la población para esta técnica.  

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