Eduardo Cuadra Ferrey
Ha definido el presidente Enrique bolaños, que “en el escenario internacional, la misión estratégica de su gobierno será la de convertir al país en un claro aliado político de las naciones democráticas del mundo en la lucha contra el terrorismo, el narcotráfico y el lavado de dinero”.
Misión que compartimos y somos partícipes muchos nicaragüenses, lo que al mismo tiempo implica la realización de grandes tareas, dándosele cabida a distintos actores tanto institucionales, organizaciones no gubernamentales como de la sociedad civil.
En el campo específico de la lucha contra el narcotráfico, partiendo de los compromisos contraídos en las distintas convenciones internacionales y específicamente en la Declaración Política del período extraordinario de sesiones de la Asamblea General de Naciones Unidas en 1998, se establecieron dentro de las metas definidas, para que antes del 2003 se establezcan o refuercen programas nacionales para poner en vigor el Plan de Acción para combatir la fabricación ilícita, el trafico y el uso indebido de estimulantes.
En el 2001 se dieron a conocer los resultados del Mecanismo de Evaluación Multilateral promovido desde la CICAD-OEA, que permitió tener una radiografía de la situación de cada uno de los países del continente en la lucha integral contra las drogas y en particular nos permitió tener una claridad hacia dónde avanzar y fortalecernos.
A pesar del compromiso internacional y la radiografía existente, todavía no ha sido aprobado nuestro Plan Nacional que desde el 2000 con la conducción de la Secretaría Ejecutiva del Consejo Nacional de Lucha Contra las Drogas, habiendo recibido asistencia técnica especializada internacional y con la participación activa de representantes de distintos sectores de la sociedad e instituciones involucradas en la elaboración y ejecución del mismo se comenzó a diseñar.
Plan que abarca el control de la oferta, la reducción de la demanda entre otros aspectos que se necesitan interrelacionar para tener la efectividad esperada ante la compleja y difícil lucha contra las drogas, el lavado de dinero y demás delitos conexos.
En la misión estratégica decidida, tiene una gran responsabilidad por mandato de la Ley 285, el Consejo Nacional, que preside el Ministro de Gobernación, en conjunto con diez autoridades nacionales, entre ellos cinco ministros de Estado, que logrando una intercomunicación y armonía efectiva entre ellos, se lograría la necesaria comunicación y coordinación entre los distintos Poderes del Estado, para cumplir con las funciones designadas, de vital importancia para el desarrollo y futuro del país.
Por tanto, se requiere de un funcionamiento que cumpla con lo que la ley y su reglamento establecen, ya que de dicho Consejo Nacional depende la formulación de políticas, elaboración de planes, la promoción de cooperación tanto regional como internacional, entre otras actividades tanto con entidades públicas como privadas.
Igual importancia tiene la creación y funcionamiento de las comisiones que están adscritas al Consejo Nacional: el Comité Técnico Asesor de Prevención Nacional y la de Análisis Financiero, para incidir en la lucha contra el lavado de dinero; así como establecer resultados y dar el apoyo correspondiente a la participación de la sociedad civil, en los Consejos Departamentales de Lucha Contra las Drogas, donde por ser presidida por los Delegados Departamentales del Ministro de Gobernación que a su vez preside el Consejo Nacional, tiene un doble rol.
La lucha contra el narcotráfico, pasa por la definición de políticas gubernamentales, la elaboración y aprobación de un plan nacional, enmarcado dentro de una estrategia integral en un contexto nacional e internacional, la designación de un presupuesto y la cooperación internacional entre otros aspectos. Es hora de actuar, con una mejor organización, visión de nación, teniendo como base la voluntad clara y directa que ha sido manifestada.
El autor es Comisionado General (retirado) de la PN.