Diputados FSLN obligados a juramentarse el 9

Michael Bolaños [email protected]

No cabe duda que los argumentos expuestos por un sinnúmero de analistas y politólogos exploran con profundidad los aspectos legales y las conveniencias políticas de rechazar o no la decisión del Consejo Supremo Electoral (CSE).

El FSLN ha maniobrado con cautela su posición, expresando su rechazo pero aclarando su muy probable aceptación, tratando de provocar que los magistrados del CSE caigan en la trampa de rectificar cualquier aspecto de su resolución para luego reclamar su invalidez. Para ello han sacado a relucir nuevamente a los miembros de su cortina de humo que invitan al CSE a recapacitar, o sea a tender la trampa. Al no tener apoyo y ver cómo se desvanecen sus pretensiones, llegan a impulsar a sus adeptos a comportamientos como el visto el lunes 3 de diciembre en la entrega del certificado al Presidente y Vicepresidente electos.

Yo creo que los magistrados firmantes del CSE deben sostener su decisión, que a todas luces parece estar fundamentada con los resultados electorales y apegada a ley. Rectificar una sola coma podría dar bases a cuestionar la resolución. El FSLN tendrá que aceptar la resolución por un trascendental motivo, superior a cualquier argumento de ley: la inmunidad de Daniel Ortega Saavedra.

Solamente juramentándose como diputado el 9 de enero puede Daniel mantenerse escondido en la inmunidad de la Asamblea Nacional. El hecho de ser electo o designado no otorga inmunidad. La inmunidad se adquiere al ocupar el cargo para el que se fue electo o legalmente designado. Estar desprotegido o exponerse a quedar sin inmunidad, le permitiría a Zoilamérica Narváez procesar en los juzgados a Daniel y encarcelarlo. Daniel y sus allegados saben esto perfectamente. Jamás va a exponerse a que ocurra, por lo que Daniel sí tomará posesión de su cargo como diputado el 9 de enero tal como lo manda la Ley y con ello ratificará la resolución del CSE.

La democracia no es un juego sino una forma de vida. Daniel desconoce el poder de la democracia porque cree que jugando a ella se puede seguir siendo dictador y atropellar la institucionalidad de nuestra democracia. La situación actual del FSLN y en particular de Daniel ha sido lograda magistralmente desde adentro del mismo FSLN, posiblemente por miembros que desean un verdadero cambio en dicha agrupación. Daniel no debe buscar culpables en el pueblo nicaragüense, ya que sólo debe verse reflejado en un espejo para conocer al verdadero culpable.

El autor es administrador de empresa  

Editorial
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