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BARCELONA.- Los inmigrantes latinoamericanos empezaron a sufrir las consecuencias de los tropiezos de la economía de los países de la Unión Europea.
El gobierno de España anunció que el próximo año sólo traerá 32 mil trabajadores extranjeros, con contratos laborales garantizados, provocando molestias a sectores empresariales y regiones autónomas que demandan más mano de obra inmigrante.
Es una mala noticia para países latinoamericanos, como Ecuador que había convenido con España enviar al menos 30 mil trabajadores por año. Colombia y República Dominicana también sufrirán consecuencias, aunque los inmigrantes sin contrato siguen entrando a Europa por territorio español.
El presidente de España, José María Aznar, dijo que una de las metas de la Unión Europea es crear 20 millones de nuevos empleos antes del año 2010, para conseguir “mercados de trabajo flexibles y que faciliten la movilidad entre países”, europeos.
En pocas palabras, los europeos también necesitan trabajo. La economía de la eurozona tenía previsto crecer un mínimo de tres por ciento este año y algo similar el próximo, pero Aznar dijo que “hoy sabemos, sin lugar a dudas, que esto no va a ser así”.
En España hay 324 mil inmigrantes que piden legalización y es probable que la consigan sólo 240 mil, el 74 por ciento, según informes oficiales.
De los 32 mil trabajadores extranjeros que traerá el gobierno, sólo 11 mil tendrían trabajo estable y el resto irían a tareas agrícolas temporales, obligados a regresar a sus países al concluir.
La región autónoma de Cataluña había solicitado 14,371 trabajadores extranjeros para el año 2002, pero la decisión del gobierno le reduce su cuota a 4,300. Trabajo hay, pero los síntomas de crisis económica en Europa parece que han motivado a España a cerrar un poco las puertas.
Consulté a Josep Durán Lleida, diputado del Parlamento de Cataluña, quien dice que la inmigración en España es “muy inferior a la de otros países europeos, pero es un reto principal del siglo veintiuno que si no se enfoca bien, puede ser un problema”.
“La mano de obra se necesita, pero no hay que valorar la inmigración desde la perspectiva laboral. Es un error. Por razones demográficas necesitamos inmigración, pero no es correcto ni justo analizarla simplemente a partir de nuestras necesidades laborales”, dijo el diputado democratacristiano, miembro de la coalición que gobierna Cataluña.
Durán confía en que la sociedad catalana entenderá a los inmigrantes, porque esta tierra también “ha exportado gente por razones económicas y políticas”.
“Cuéntame”, una serie de televisión con el destacado actor Imanol Arias, recrea cada semana etapas difíciles de España, como la de sus emigrantes que en los años 60 hacían los trabajos más duros en Francia o Alemania, cuando aquí sufrían la dictadura de Franco.