Federico Dueñas de la Peñ[email protected]
Por asuntos de negocios tuve necesidad de viajar a Cleveland, Ohio. Hice mi reservación en “Viajes Atlántida”. Pasaje cerrado, ida y regreso del 18 al 25 de noviembre vía Taca/AA. El precio por Taca Managua-Miami con valor de US$ 274.00 y el de Miami-Cleveland en American Airlines por US$660.00. Me pareció exagerado pagar $660.00 por este último tramo del viaje, por lo que me comuniqué directamente a las oficinas centrales de American Airlines en Managua, donde, efectivamente me dijeron que el precio Miami-Cleveland era de US$240.00 y, no los $660.00 que Taca pretendía cobrarme. ¿De dónde sacó Taca la diferencia? Son $440.00, que para mí, es mucha plata.
Pero allí no paran los abusos de Taca, ni mi “viacrucis”. Cuando informo en Viajes Atlántida que adquirí el boleto Miami-Cleveland en AA, y sólo compraría el tramo de Taca, Managua-Miami, Taca no respetó mis reservaciones confirmadas de salir el 18 y regresar el 25 (¿burda represalia?). Y, ¡oh sorpresa!
Ya no había cupos disponibles para mí en esas fechas, a menos que pagara a Taca con una nueva tarifa (salida de la chistera de Mandrake) de casi $550.00.
¡Increíble crueldad! Sólo aquí soportamos tantos abusos. Y, yo ya con mi boleto comprado a AA de Miami-Cleveland para viajar esos días (18 y 25), que son de intensa actividad aérea, por ser “Día de Gracias” en los Estados Unidos. Yo tenía un itinerario formal de citas de negocios previamente acordado y, me resultaba imposible, en tan corto lapso de tiempo, hacer modificaciones de citas.
El caso es que hubo cupo en Sansa para salir el 18, pero para regresar hasta el lunes 26. Bueno, una noche en Miami, y de regreso, habiendo cumplido mis compromisos, ni modo, no había mejor opción. Así se hizo y volé de regreso de Cleveland por AA a Miami el 25. Pasé la noche en Miami y, el lunes 26 me presenté a las 06:00 a.m. en el aeropuerto, para recibir la triste noticia de que Sansa había suspendido el vuelo a Managua y no se me notificó (¡que lindo!). Para vociferar a pleno pulmón una típica expresión nica: ¡jodido! ¡rejodido! ¿Y es así como comienza a operar la nueva “Línea Nacional”?. Ya una semana antes los de Sansa la habían “paseado”, obligando al pasaje a permanecer en Las Mercedes desde las 09:00 a.m. hasta las 11:30 p.m. El caso es que tuve que esperar hasta el miércoles 28 para que Sansa me trajera a Managua. Se disculparon, me hospedaron y fueron muy atentos (mención especial del Sr. José Ovalles por su atenta labor en Miami), precisamente lo que nunca hace Taca, pero el daño, la cólera por la ineficiencia y los trastornos, no me los quita nadie.
Pregúntome yo: ¿Cuántos viajeros habrán caído en una de las múltiples elaboradas trampas del monopolio de Taca? ¿Aviación Civil qué hace para proteger al pasajero indefenso? ¡Qué bueno que hay competencia! Al menos bajaron precios absurdos en la ruta Miami-Managua. Pero la competencia debe mantenerse y crecer en acciones positivas, para beneficio del usuario, y que éste decida por qué línea volar. Pero con formalidad.
El autor es empresario