Las víctimas de la violencia

Fernando Centeno [email protected]

Los lectores de la prensa que leyeron la página de Sucesos en días pasados, deben haberse impresionado por la fotografía de la señora Javidia del Socorro Cano a quien su marido la “crucificó”, dejándole profundas heridas en sus brazos y rostro.

Doña Javidia tuvo que haber estado en peligro de morir al igual que sus hijos para armarse de valor y denunciar el caso ante la Policía. Otras como ella simplemente están muertas y miles en nuestro país siguen siendo víctimas de la llamada violencia intrafamiliar.

De las denuncias que se presentan a diario en las comisarías de la Mujer en el país el 75 por ciento es por violencia intrafamiliar y el 25 por ciento, violencia sexual. Mujeres adultas, niños, niñas y adolescentes son las principales víctimas. Las denuncias que no llegan a presentarse, es porque la víctima murió o que aún no tiene el valor de hacerlo.

Según la Policía estadísticamente no se registra un aumento de los casos de maltrato contra mujeres, no porque en la práctica no ocurran, sino porque “las cifras permanecen ocultas sobre todo en lo que se refiere a la violencia intrafamiliar”.

Según el más reciente estudio de ENDESA, tres de cada diez mujeres declararon que fueron objeto de algún tipo de abuso físico en el último año y una de cada diez, de abuso sexual. Lo que más preocupa de este tipo de abuso, es que se produce en forma más contra las adolescentes entre 15 y 19 años.

Aunque no existe en Nicaragua un indicador oficial que revele el nivel de violencia contra la niñez y la adolescencia, datos de la Policía de años recientes revelan que entre el 15 y el 20 por ciento de las víctimas de delitos cometidos en el país son niñas, niños y adolescentes.

Podríamos seguir llenándonos de estadísticas, las cuales no tendrían ningún significado, si en consecuencia no se estuvieran haciendo esfuerzos por disminuirlas.

En noviembre se celebra el Día Internacional de Lucha contra la Violencia, el XI Aniversario de la Convención Internacional sobre los Derechos del Niño, y el tercer año de entrar en vigencia el Código de la Niñez y la Adolescencia, código que aún no se ha implementado en su totalidad, cuando ya se oyen voces disonantes de la necesidad de reformarlo.

Hay leyes como, la 150 y 230, que protegen a las personas de la violencia intrafamiliar, las violaciones, y otros delitos sexuales, el artículo 85 del Código de la Niñez, que se refiere a la aplicación de sanciones penales a quienes por acción u omisión, realizan maltrato, violencia, abuso físico, psíquico o sexual, etc., en fin podrán haber muchas otras disposiciones legales, pero lo más importante, al igual que muchas otras cosas en este país, es que haya voluntad política para aplicarlas, y gente con valor para denunciar estos casos que desafortunadamente cada día son más.

Esperamos que doña Javidia pueda sanar las heridas en su cabeza y brazos provocadas por el salvaje con quien cometió el error de querer formar un hogar, aunque las cicatrices del alma tardarán más, por el dolor, de que el hombre con quien procreó a sus hijos, es ahora su victimario. Ojalá la cárcel sea lección suficiente para alejarlo de sus vidas.

El autor es abogado y periodista  

Editorial
×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí