Eduardo Enrí[email protected]
En boaco a los sandinistas no los quieren ni en pintura. Y esto no es una simple opinión. Los números lo demuestran claramente.
Sin embargo, Boaco es el departamento, junto a la Región Autónoma del Atlántico Sur (RAAS), que la llamada “Convergencia” ha escogido para tratar de arrancar un diputado más para su bancada. De verdad hay que ser caradura.
En ese departamento están en juego dos escaños de la Asamblea Nacional. Para determinar quién los gana, la Ley (aprobada en el marco del pacto entre sandinistas y liberales) manda en esos casos a dividir el número total de votos válidos entre tres. En Boaco se emitieron 65,265 votos válidos para diputado departamental, entre tres, da un cociente de 21,755.
Del total de votos, los liberales lograron 44,368, y los sandinistas con 18,535 no llegan al cociente. Todos los votos de los sandinistas no les da ni para un diputado, mientras que los votos de los liberales cubren dos veces el cociente y todavía les sobra. O sea, cualquier niño de cuarto grado sabe que a los liberales le tocan los dos diputados.
Ah, pero es ahí, con esos números tan patéticos donde los sandinistas y la Convergencia han decidido pegar el brinco. Hay que ser caradura.
El argumento de los sandinistas y sus convergentes se basa en una parte del artículo 147 de la Ley Electoral. Ellos citan el tercer párrafo del inciso dos de ese artículo que dice: “En el caso de las circunscripciones en donde se elija a dos Diputados y ningún partido haya alcanzado el cociente electoral, se le otorgarán los escaños a quienes obtuvieron las dos mayores votaciones, a razón de un escaño a cada uno de ellos. Si uno de los partidos completó un cociente electoral y obtuvo un diputado, el otro escaño se le otorgará al partido que obtuvo la siguiente mayor votación en orden decreciente”.
Pero ese no es el caso de Boaco, ahí un partido obtuvo suficientes votos para barrer con las dos diputaciones. O sea que ese caso queda resuelto desde el primer párrafo del inciso dos del 147, que dice: “Se asignará a cada partido político… tantos escaños cuantos resulten de dividir su número de votos válidos entre el cociente electoral departamental…”. No hay más que hablar.
Admitir el argumento de los sandinistas y los convergentes es decir que los 18,535 votos sandinistas tienen más peso que los 22,573 votos que les quedan a los liberales, una vez que se les ha restado el cociente electoral para asignarles el primer escaño. Hay que ser caradura.
Pero ellos eso lo admiten sin el menor rubor, un documento elaborado ayer por la Unidad Social Cristina —aliada del Frente en la “Convergencia”— pretende “explicar” su posición con un ejemplo dramático que en resumen dice que si los sandinistas hubieran quedado en segundo lugar, aún obteniendo cuatro votos en todo Boaco, el escaño sería de ellos. En realidad hay que ser caradura.
El autor es periodista