Maritza Sánchez*
Hemos leído con mi familia el artículo “Divididos por la religión” publicado en la pagina de opinión del 6 de noviembre del año en curso, en el prestigiado Diario LA PRENSA, y quisiéramos invitar al señor que escribió el artículo y toda persona que así lo desee a conocer un poco sobre la predicación de los Testigos de Jehová, quienes nos identificamos con el propósito de servir al Dios verdadero y el empeño de dar a conocer las buenas nuevas del reino de Dios. Nos gustaría compartir el siguiente texto basado en artículos de la revista La Atalaya, publicación de los testigos de Jehová, del 15 de septiembre de 2001.
Sin importar cuál sea su creencia religiosa, posiblemente concordará en que hay personas que aman la verdad en casi todas las religiones, porque sienten un profundo aprecio por lo que es auténtico y están dispuestos a buscarlo. Sin embargo, parece que la religión divide a la humanidad. Pero existe algo que une a las personas para un fin común, sin importar sus diferencias, esto es la adoración del único Dios Verdadero, el cual tiene el poder de unirlas.
Muchas personas de diversos antecedentes se han dado cuenta de que la religión no es cuestión de gustos y que la única persona que merece nuestra adoración es el Creador de todas las cosas, Jehová Dios. “Y conozcan que tu nombre es Jehová, tú solo el Altísimo sobre toda la tierra” (Salmo 83:18, versión Reina Valera).
A fin de ayudarnos a conocer sus requisitos, nuestro Padre amoroso, Jehová, se ha comunicado con nosotros mediante su palabra la Biblia, como lo indicó Jesús “Si permanecen en mi palabra… conocerán la verdad” (Juan 8:31,32). Por lo tanto, la verdad puede conocerse; millones de personas de corazón sincero, en el mundo, se están uniendo para practicar la adoración genuina; cumpliéndose así la profecía de Sofonías 3:9 “Entonces (Yo, Jehová Dios daré a pueblos el cambio a un lenguaje puro, para que todos ellos invoquen el nombre de Jehová para servirle hombro a hombro”.
Hablar este lenguaje que Jehová Dios proporciona a su pueblo para unirlo implica creer en la verdad, enseñarla a otras personas y vivir en armonía con las leyes y principios divinos, desarraigando actitudes egoístas y divisivas que caracterizan a este mundo.
Toda la gente que de corazón sincero aman la verdad puede aprender este lenguaje. ¡Qué hermosa es esta imagen de gente que ha transformado su vida y sirve a Dios en unidad!
Por lo tanto, si las publicaciones que distribuimos, basadas en la Biblia y los estudios bíblicos que realizamos nos motivan y enseñan sobre el amor cristiano, la adoración al Dios verdadero y sobre la garantía de bendiciones sinfín que Dios promete al que le sigue escuchando (Romanos 8:32), deseamos que el gozo que sentimos y la fe que tenemos en un nuevo sistema gobernado por Jehová, también pueda llegar a todas las personas de corazón sincero que deseen unirse a la adoración verdadera; es lo que nos produce la mayor felicidad.
* Maritza Sánchez Méndez.
Estudiante de la Biblia con los Testigos de Jehová.Congregación Nicarao.