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Debate de altura
¿Qué bien anda el debate político en Nicaragua? El Presidente de la República le dice “onanista” a un correligionario, y mientras aquél le acusa de tener preferencias sexuales raras, la Primera Dama sale en defensa de su marido y se arma la de San Quintín… Es un crimen que debates de este tipo estén ocupando las energías del Presidente y espacio en los medios de comunicación en un país que tiene la mitad de su gente desempleada y el 60 por ciento en situación de pobreza. Pero tampoco se puede pedir peras al olmo… ¡Qué grande le está quedando la chaqueta de estadista que en algún momento el Presidente se quiso poner!
Más respeto
Cuando oigo a algunos comparar los “dimes y diretes” de Alemán y Sergio García Quintero con mercaderas y lustradores, pienso en tantas personas decentes que se ganan la vida en estos oficios y que jamás se rebajarían soltando palabrotas de ese tipo… Respeten más a las mercaderas y a los lustradores, por favor.
Cáncer
En cambio, el Presidente sí está obligado a gastar su tiempo y energías en aclarar la procedencia de su fortuna, porque existe la gran sospecha que mucha de nuestra pobreza salió de su riqueza. Existen estudios serios, de instituciones internacionales que han demostrado cómo la corrupción acentúa los índices de pobreza en las naciones que la padecen, no sólo por el dinero que deja de llegar, sino también por la distorsión que provoca en la economía.
Paradoja
El colmo: el país gana más trabajando menos, según la receta que se está aplicando al Estado al reducir la jornada laboral. ¡Cuándo vamos a despegar del piso así! Dónde se ha visto que la riqueza se hace estando de brazos cruzados en la casa… El milagro de los tigres asiáticos sólo fue posible gracias al arduo trabajo de sus habitantes… Lástima por el país que estamos perdiendo.
País en remate
¿Se han puesto a pensar en qué país van a vivir nuestros nietos o tataranietos? Estamos usándolo como si en unos años vamos a tener un país de repuesto que estrenar… Nicaragua está en remate: se vende todo a golpe de martillo: telefonía, empresas de electricidad, las carreteras, y a pesar de los precios de guate mojado, no sobran los compradores… El café se hunde, una plaga de gorgojos acaba con nuestros pinares, nuestra dirigencia política dirime si el uno es onanista y el otro homosexual… Y todos aquí, indiferentes, viendo el país tocar fondo. ¿Para dónde iremos cuando no haya más Nicaragua?
Se exportan niños
Bueno, pero todavía nos queda algo qué vender: los niños. Allá, afuera, hay a quienes les gusta el sexo con niños, y según las últimas cuentas se han desaparecido 450 niños. Se presume que muchos de ellos han sido sacados por organizaciones dedicadas al tráfico sexual con infantes. Así que, no importa, señor Presidente, ocúpese de sus discusiones sobre el onanismo y las preferencias sexuales, que el país va bien…