Freddy Tórrez*
Con gran satisfacción he leído los últimos dos Editoriales publicados por ustedes el día sábado 21 y el jueves 26 de abril, referentes a la situación de la caficultura de nuestro país por el interés expresado por ustedes en un tema tan importante para la economía nacional. Más sin embargo, no comparto su criterio cuando dejan entrever como que el cultivo del café ya no es viable o que deberíamos reconvertirnos o desaparecerlo debido a lo que ustedes expresaron, que ya no habrá (heladas) en las nuevas zonas cultivadas de Brasil y que Vietnam pasó a ser el segundo productor del mundo, esas son verdades a medias diría yo y veamos por qué:
A) Si bien es cierto están produciendo (en Brasil) en zonas más bajas, también hay más riesgo de sequía, además, de que estas nuevas áreas son sustitución de las zonas más expuestas a las heladas.
B) Los precios se rigen como ustedes bien lo han dicho por oferta y demanda, en este momento Brasil recibe más o menos $17.00 por quintal, lo que significa que no podrán soportar vender a menos de la mitad del costo y en algún momento reducirán su producción.
C) En el caso de Vietnam, reciben entre $14.00 y $15.00 dólares por quintal, lo que equivale a decir que están operando con grandes pérdidas, ya que ellos producen a un costo de alrededor de $30.00 dólares por quintal.
D) Nosotros en Nicaragua producimos “café arábigo” de muy buena calidad, lo que nos da ventajas comparativas con respecto al resto de países productores ya que tenemos costos más bajos debido a diversas razones y como pueden observar, nosotros recibimos en este momento un precio de aproximadamente $60.00 por quintal, precisamente porque los “cafés arábigos” tienen en el mercado internacional un diferencial muy por encima del “café robusta” (de mala calidad) que producen estos países que mencioné anteriormente.
E) Quiero resaltar lo que significa el café en nuestro país en materia de empleo, paz social, estabilidad en el campo y por el efecto multiplicador en otras áreas de la economía, debería de ser visto con mucha más seriedad por nuestras autoridades económicas.
Podría continuar mencionando muchas razones para seguir cultivando y apostando al café, más por razones de espacio no lo haré en este momento, pero estoy seguro como productor que soy, que este rubro tendrá en los próximos años buenos precios y para lograrlos tenemos que tener el apoyo de nuestro Gobierno para llegar “productivos” a ese momento.
No omito manifestarles que comparto con ustedes lo del “valor agregado” a nuestro producto y de reducir nuestros costos de producción al máximo como medidas ante la crisis, pero también quiero que sepan que el comportamiento del mercado internacional del café ha sido así durante los últimos cincuenta años por lo menos, y que lo que se necesita es tener el corazón fuerte para soportar la crisis.
* Directivo Asociación de Cafetaleros de Matagalpa.