Federico Dueñ[email protected]
El longevo gobernante de Cuba, Fidel Castro Ruz, muy poco tuvo que festejar al ritmo de “La Internacional” en la celebración del cuarenta aniversario de la derrota de Bahía de Cochinos (Playa Jirón) y la subsiguiente declaración de Cuba, como la Primera República Socialista en América (por cierto, no recuerdo que se realizara ninguna consulta popular o plebiscito alguno al respecto). En el plano internacional la imagen de su gobierno sufrió dos sensibles, sustanciales y sólidas derrotas, mismas que evidencian y sancionan públicamente, una vez más ante el mundo libre, las vergüenzas humanas de un régimen oprobioso, terrorista, salvaje e impuesto por la fuerza militar y la Seguridad del Estado (G-2) para mantener a toda la población de un país virtualmente prisionera en la isla, aún en pleno tercer milenio.
La Comisión de Derechos Humanos de las Naciones Unidas aprobó por 22-20 votos, y 10 abstenciones, la resolución que condena el largo y antiguo historial de abusos en contra de derechos humanos por parte del gobierno castrista sobre la “cautiva” isla de Cuba. El viceministro de Relaciones Exteriores de la República Checa, Marín Palous, cuya nación (ahora libre e independiente, que busca dólares con desesperación) propuso la resolución, afirmando que Fidel Castro explota los temores de una supuesta “agresión” exterior de los EUA para “mantener el statu quo a toda costa”.
Entre los países latinoamericanos, Argentina, Costa Rica, Guatemala, y Uruguay votaron a favor. Lo hicieron contra Cuba y Venezuela. Se abstuvieron Brasil, Colombia, Ecuador, México y Perú (los EUA no esperaban esto del Perú). Sin embargo, las declaraciones personales de Jorge Castañeda, secretario de Relaciones Exteriores Mexicano, en contra del castrismo, dieron un toque de enfriamiento diplomático en la relación Cuba-México que se reflejaron en la anulación de una futura visita de Vicente Fox a la isla en los meses próximos. En un plano práctico. Pregúntome yo ¿y qué gana el cubano promedio con esta resolución en contra del castrismo, si todo sigue igual?. Sólo recuerdo el “chile” de aquel rozagante y eufórico dirigente izquierdista, que les decía en un discurso a sus conciudadanos ¡estamos jodidos!… ¡todos ustedes!.
De igual manera concluyó la tercera Cumbre de Las Américas en Canadá, donde se reunieron 33 mandatarios del continente para repartirse el pastel del llamado “Capitalismo Feroz”. Acto de gran importancia para el futuro económico latinoamericano del cual fue únicamente excluida la isla de Cuba por ser, precisamente, un régimen socialista cerrado y excluyente, en donde los derechos humanos del trabajador son pisoteados de manera permanente y cínica por el Estado, así como también “todas las libertades básicas del individuo”. Imagínome yo la tremenda “arrechura” de Fidel al verse inhibido de participar en semejante foro internacional, al no poder pararse (y lucirse a su gusto y antojo) frente al micrófono para “volarle riata” al imperialismo con sus habituales humoradas negras y sus kilométricos discursos, que sólo los soportan sus súbditos.
Este Fidel es el mismo guía espiritual del sandinismo. ¿Será posible que el votante nica quiera más golpizas, después de haber sufrido lo insufrible durante la Negra Década, y su resaca alemanista?. ¡Que!. ¿No nos bastó, señores?. Y, ahora por medio del democrático voto secreto. ¡Habrase visto!. Mi no entender, mister.
Sorry. ¡Mi no entender!.