Sin dudas que cien días es muy poco tiempo para evaluar justa y razonablemente a un gobierno, ya sea nacional o municipal, y sobre todo cuando las nuevas autoridades no pertenecen al mismo partido que gobernó durante el período anterior. Sin embargo se ha hecho costumbre que, al cumplirse los primeros cien días de ejercicio de cualquier gobierno, se evalúe públicamente lo que ha hecho durante ese período y se trate de prever lo que podría esperarse de él a lo largo de todo su ejercicio.
Precisamente por eso, y para que la evaluación del desempeño del alcalde sandinista de Managua, Herty Lewites, en sus primeros cien días de gobierno, fuese imparcial y balanceada, LA PRENSA solicitó a la conocida firma M&R hacer una encuesta entre los ciudadanos capitalinos, cuyos resultados publicamos el miércoles de esta semana.
En realidad, deben ser los mismos ciudadanos quienes opinen ante todo sobre el gobierno municipal que ellos eligieron de manera voluntaria. El auténtico ciudadano, según la definición más moderna, es la persona que se integra en los asuntos de su propia comunidad, de manera legal, política, social, económica, civil y cultural. Por otra parte, el más elemental derecho y deber de los ciudadanos es opinar sobre lo que hacen las autoridades, inclusive las más encumbradas y poderosas pero en particular las de los municipios, que están más cerca de ellos y mejor identificadas con sus intereses.
Ahora bien, la encuesta de M&R sobre el desempeño del alcalde Lewites en sus primeros cien días de gobierno demostró que en términos generales la mayor parte de los ciudadanos valora positivamente la gestión municipal de Managua, con un 52% de opinión favorable, que significa 8% sobre el 44% de los votos con los que el candidato sandinista ganó la elección en noviembre del año pasado.
Tal como lo señalan los datos de la encuesta, el índice mayoritario del reconocimiento ciudadano a la labor del alcalde de Managua se debe al visible esfuerzo que se ha hecho para la recolección de basura y el ordenamiento del servicio de taxis. Es obvio que aunque todavía hay mucha basura ambiental, Lewites ha manejado exitosamente este problema, igual que el de los taxis. En eso la ciudadanía no se equivoca. Pero tampoco se equivocan los ciudadanos al señalar negativamente a Lewites por el incumplimiento de su principal promesa de campaña electoral, como fue la títulación de los “asentamientos espontáneos” e ilegales de Managua.
Como se recordará, durante su campaña electoral el ahora alcalde sandinista Herty Lewites distribuyó unos 40 mil “títulos-promesas” de propiedad, entre los pobladores de los asentamientos espontáneos o ilegales. Eso significa que el señor Lewites está obligado, ahora que es el alcalde de Managua, a extender unos 10 mil títulos de propiedad cada año (puesto que el período de gobierno municipal es de 4 años), o sea unos 834 mensualmente. Sin embargo, apenas hasta el miércoles recién pasado el alcalde Lewites entregó los primeros 120 títulos, que además son sólo de “valor moral”, como él mismo dijo, o sea que no se trata todavía de auténticas escrituras de propiedad.
El mismo miércoles, por la noche, Lewites declaró en un programa de televisión que tiene el propósito de titular durante este año a unas 4 mil a 6 mil familias que habitan en 35 asentamientos espontáneos. Lo cual significa que si lograra entregar 5 mil “títulos morales” por año, en todo su período alcanzaría la cifra de 20 mil, que sería sólo la mitad de los títulos-promesa que repartió durante la campaña electoral. Y no queda claro cuándo se entregarán —si es que se van a entregar— las verdaderas escrituras de propiedad, que son las que más le interesan a la gente.
La verdad es que es prácticamente imposible que el alcalde Lewites pueda cumplir cabalmente su más importante promesa de campaña, pues para eso necesitaría un financiamiento de más o menos 400 millones de dólares, según declararon los expertos de la Alcaldía de Managua a principios de abril recién pasado. Lo que no obsta para reconocer el notable esfuerzo que está haciendo por sanear la capital, como lo han hecho los ciudadanos que lo evaluaron en la encuesta de M&R.