La Pista del Despegue

Rene “El Chelito” Cárdenas/Especial para LA [email protected] HOUSTON.- “La Pista del Despegue” es el nuevo nombre que los cronistas de Milwaukee han dado a Enron Field; pero antes de eso, dieron cuenta de la avería hecha por ambos bandos: 14 carreras, 20 hits y cuatro jonrones durante el juego inaugural entre Astros y Cerveceros. El […]

Rene “El Chelito” Cárdenas/Especial para LA [email protected]

HOUSTON.- “La Pista del Despegue” es el nuevo nombre que los cronistas de Milwaukee han dado a Enron Field; pero antes de eso, dieron cuenta de la avería hecha por ambos bandos: 14 carreras, 20 hits y cuatro jonrones durante el juego inaugural entre Astros y Cerveceros.

El béisbol a como se juega en Enron Field no tiene comparación a la pelota que se jugaba en el Astrodome. La diferencia es del cielo a la tierra, especialmente con el promedio de 12,4 carreras por juego en 2000.

“Con tanta actividad en el terreno, los juegos de menos de dos horas y media pertenecen al pasado”, dijo el cronista de los Astros Alex Treviño.

Por lo menos, el pitcheo de los Astros estuvo igualmente impresionante. Durante la temporada inaugural en Enron Field el año pasado, los Astros permitieron 131 cuadrangulares y terminaron tres juegos abajo de la marca de .500 en casa.

“No estoy de acuerdo con la teoría de que los lanzadores tienen que hacer ajustes para lanzar en Enron Field”, dijo el nuevo instructor de lanzadores del Houston, Burt Hooton. “El pitcher tiene que lanzar normalmente y concentrarse un cien por cien”, terminó diciendo.

Hooton, tiene plena confianza en sus lanzadores, y sonrió con satisfacción al hablar del estado de salud de su taponero estrella, Billy Wagner, quien fue sometido a una intervención quirúrgica de brazo el año pasado.

“Billy lanza sin dolor y con la misma velocidad de sus mejores tiempos”, señaló el que una vez fuera estrella monticular de los Dodgers. A la altura del noveno inning y con la pizarra empatada, Wagner salió al relevo por primera vez en 2001, tirando lumbre y demostrando que la nueva zona de strike le tiene sin cuidado…

Davey Lopes, en su segundo año al mando de los Cerveceros, se muestra ansioso de inaugurar la campana en el nuevo y flamante estadio “Miller Park” de Milwaukee, el cual viene a reemplazar al peor estadio del béisbol. El nuevo parque será el primero de su género, con un techo convertible, tipo abanico, que garantiza la realización de todos los partidos, sin importar los achaques de la naturaleza.

“Hay una camaradería nunca vista en este equipo. Me conforta y me gusta”, dijo el cátcher venezolano Henry Blanco, quien como producto de los Dodgers aspiró a destronar de la receptoría a Mike Piazza, después de haber pagado un largo novatado en el sistema de menores. Henry está satisfecho de trabajar para Lopes y de militar con Milwaukee, donde comanda respeto por su guanteo y sólido bate.

El ex Dodger Lopes, décimo segundo manager en la historia de Milwaukee, comandará una mejor escuadra que el año pasado y, con la adición de los lanzadores Mark Leiter y Mike DeJean, más el infielder Elvis Peña de los Rockies de Colorado, el equipo comienza reforzado. Para dar más potencia al arsenal, en diciembre de 2000 los Cerveceros agregaron al artillero Jeffrey Hammonds, quien aparece como sexto bate de la alineación, un peldaño después del fiero Jeromy Burnitz.  

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