Mario Sandoval Aranda*
La actitud de don Pedro Solórzano de apoyar la candidatura del Ing. Enrique Bolaños, ha sido aplaudida por unos, y criticada por otros. Veamos quiénes lo critican. Los criterios más acervos son claramente los adláteres del Castrocomunismo, marxista leninista, hoy disfrazados de demócratas y católicos, actuando solapadamente y de forma artera, como suelen hacerlo conforme a su temidos intereses políticos y económicos, del frentismo. También lo critican otros sectores que ven en Pedro Solórzano un obstáculo en sus ilusas ambiciones políticas de triunfo.
La actitud patriótica de Pedro Solórzano, les ha dolido mucho, porque igual que la patriótica de doña Violeta, que demostró una vez más su amor a Nicaragua al no prestarse al juego antipatriótico de dividir el voto democrático y salvador del regreso de las nefastas fuerzas represivas del FSLN, los ha preocupado, pues saben que si el voto democrático se unifica y consolida, están perdidas sus negras aspiraciones antipueblo y antipatria, pues lo que persiguen desesperadamente es consolidar su piñata para siempre, producto de su corrupto desgobierno, que la gente consiente ya no quieren que vuelvan, y poder consolidar sus intereses y poderes personales, políticos y económicos, que poseen, para seguir manteniendo las estructuras poderosas y fundamentales que aún tienen en los Poderes del Estado, como el transporte, a través de los cuales chantajean y amenazan a los gobiernos de turno, con sus huelgas, paros, tomas, tranques y manifestaciones seudo pacíficas, que ahuyentan la inversión extranjera y la paz social, que es lo que persiguen, ocasionando daños irreparables al país.
El sufrido pueblo nicaragüense en su inmensa mayoría democrático, aplaude felicita y apoya a Pedro Solórzano, por su decisión franca y patriótica de luchar, como dice Pedro: “Estoy todavía seguro que existe raya muy peligrosa, donde de un lado de la raya está el totalitarismo y del otro la democracia”. Pensamiento que pone de manifiesto su alta estructura política de preocupación por los destinos de su patria, de lucha entre el totalitarismo del frente sandinista y la democracia representativa salvadora.
Adelante don Pedro, no ceda ante el chantaje político de sus adversarios, siga apoyando a don Enrique Bolaños. Como Ben Hur, ponga nuevamente en acción sus cuadrigas, para triunfar como en Antioquía.
* El autor es abogado.